relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
- 19 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
- 22 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
- Edad 19


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: El juego de las cosquillas





Relato: El juego de las cosquillas


Era domingo y veíamos televisión en la noche, el estaba
sentado y yo recostada en el sillón con la cabeza en su regazo. Masajeaba mis
senos con su mano y en los comerciales yo chupaba la punta de su pene que se
asomaba por el cierre de su pantalón. De haber seguido así, hubiera terminado
ensartándome en su mástil, pero tocaron a la puerta y mi novio se levantó para
abrir.


Pude escuchar la voz de uno de sus amigos cuando abrió la
puerta y pensé que por ese día me quedaba con las ganas pues lo invitó a pasar.


- Hola Mireya ¿cómo estás? -


- Bien gracias, pasa, toma asiento -


- ¿ no interrumpo verdad ? -


- No, para nada amigo, ¿qué cuentas? - dijo mi novio


- Pasaba y pensé en saludarlos ¿que hacen? -


- Veíamos una película - contesté


Platicaron un rato y después mi novio miró el reloj, eran ya
las nueve de la noche y dijo que tenía que ducharse, al otro día había que
levantarse muy temprano para trabajar.


- ¿ me esperan ? no me tardo -


- no hay problema, cuando termines me voy - contestó su amigo


Acto seguido, mi novio nos dejó platicando, yo le ofrecí un
café a su amigo pero el contestó que solo quería agua. Cuando me levanté a
servirla, noté que miraba mi trasero mientras caminaba a la cocina. Las mallas
negras ajustadísimas seguramente le dejaban ver mis atributos en todo su
esplendor.


Le dí el vaso con agua y me senté junto a el en el sofá, en
la televisión pasaba una escena donde un chico perseguía a una jóven en el campo
y la tiraba en el pasto para después hacerla morir de risa con un ataque de
cosquillas.


- ¿Podrías aguantar eso? - me preguntó


- eso y más ¿que tal tu? -


- también - contestó


- No lo creo, los hombres son más sensibles a las cosquillas
-


- Pues yo no, ¿probamos quién aguanta más? - sugirió


- Ok, pero ponemos un castigo al que pierda - dije
entusiasmada


- acepto, ¿cuál es el castigo? - respondió


- Hacer lo que el otro pida -


- Bueno, empieza tú Mireya -


Comencé a picarle las costillas y el estómago y el parecía
aguantar, en eso intenté en las axilas y fué donde no aguantó mucho y comenzó a
reir.


- Se acabó, perdiste - le dije


- no, falta ver cuanto aguantas tu -


- empieza entonces -


Y se me lanzó a hacerme cosquillas en el vientre y las
caderas y me aguanté, pero después usó mi táctica y comenzó a subir a mis
costillas y no soporté más, comencé a reír y contrataqué también haciéndole
cosquillas. Pronto se convirtió en una guerra de cosquillas y luchábamos en el
sofá, yo me comencé a retorcer y de vez en vez sentía sus manos chocar
intencionalmente contra mis senos. Como me había quedado cachonda, el jueguito
me empezaba a gustar y yo me dejaba hacer sin reclamar nada.


- Yo gané, cumple tu castigo - reclamó


- No, fué empate, empezamos de nuevo -


- ¿Otra vez? -


- Sí déjame intentarlo de nuevo -


Esta vez comencé sobando su pierna desde su rodilla y
subiendo suavemente hasta su muslo y al llegar cerca de su entrepierna soltó un
gemido e instintivamente se hizo hacia atrás.


- Te dije que ahora sí te ganaba - dije


- ok, es mi turno - dijo el


Y mis sospechas se confirmaron, usó la misma estrategia,
sobando mi rodilla y subiendo por mi muslo, solo que yo en un esfuerzo aguanté


- ¿sientes cosquillas? - preguntó


- no, en lo absoluto -


- ¡ mentirosa ! -


Con un poco de desesperación al ver que yo resistía el
suplicio el dijo:


- pero abre más las piernas, no seas tramposa -


Yo obedecí y abrí mis piernas


- ¿así está bien? -


Y su mano exploraba el interior de mi muslo, sobando
deliciosamente muy cerca de mi sexo. Yo tenía los ojos bien cerrados y me mordía
los labios aguantándome no las cosquillas sino la excitación.


Seguramente el sabía el efecto que había provocado en mí, y
así sin más subió su mano y comenzó a repasarla en mi ingle, yo para entonces
tenía las piernas abiertas a todo lo que podía.


No pude contenerme y tomé su mano y la coloqué en mi vagina
indicándole el modo en el que debía frotar. El no dijo nada y comenzó a
masturbarme deliciosamente, usaba dos de sus dedos para estimularme el clitoris
y yo me derretía gimiendo sumida en el éxtasis.


El retiró su mano y la acercó a su nariz para percibir mi
aroma. Yo la tomé y la dirigí de nuevo a mi vagina, pero esta vez permitiéndole
hacerlo por debajo de mis mallas. Nos acercamos y lo abracé al tiempo que busqué
sus labios para besarnos profundamente jugando con nuestras lenguas. El con la
mano que tenía libre ya había alcanzado mis pechos los cuales sobaba por encima
de mi sudadera. Nos entregamos a un faje delicioso revolcándonos en el sofá. El
no solo sobaba mis pechos, tambíen amasó mi trasero y mis piernas.


Abrazados ya de plano y estando el encima de mí le propuse:


- ¿me la metes tantito? -


- sí - contestó muy decidido


- pero rápido, porque no tarda en salir (mi novio) -


Como no podía arriesgarme a quitarme las mallas, me las bajé
hasta las rodillas y agachándome contra el respalo del sofá le ofrecí mi
abundante trasero.


El de inmediato sacó su poderosa erección y la acercó a mí,
después la dirigí rápidamente a la entrada de mi vagina y le pedí:


- despacio por favor -


El con ambas manos tomó mis nalgas y las separó para
facilitar la penetración, que fué exquisita, su pene se abrió paso entre mis
labios vaginales y en un abrir y cerrar de ojos sentía su cuerpo rebotar en mi
trasero.


Con sus manos alcanzó mis tetas por debajo de mi sudadera y
del sostén, y así, aferrado a mis carnosas copas empezó el ritmo del mete saca
que me empezó a volver loca.


Yo apretaba mi vagina cada vez que el entraba, como queriendo
retenerlo dentro, esto pareció gustarle muchísimo porque después de bufar en mi
espalda un momento, emitió un gemido largo y casi doloroso mientras yo sentía el
torrente tibio de su semen inundar mi intimidad.


No duró mucho, ni siquiera alcancé el orgasmo, pero aún así
lo disfruté bastante. El permaneció dentro de mí hasta que el último estertor
hubo terminado y su pene se empequeñeció de nuevo.


Me acomodé el sostén, la sudadera y subí mis mallas. Todo fué
justo a tiempo porque momentos después salió mi novio del baño.


Era tarde y yo también tenía que regresar a casa. Nos
despedimos de mi novio y yo ofrecí a mi cómplice llevarlo a su casa en mi auto.


Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 1
Media de votos: 5.00


Si te gusta la web pulsa +1 y me gusta






Relato: El juego de las cosquillas
Leida: 1698veces
Tiempo de lectura: 4minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes



Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados












relatos eroticos













Webcams Porno Exclusivas


Principal | Libro de Visitas | Contáctanos | Envia tu relato | Mis Relatos Porno.com


fotos porno corridasfollada en los probadoresporno gay extremorelatos de amores filialestia buena amateurtravesti culturistamaduras bragasporno anal embarazadasrelato porno gratisme cogi a mi prima fanyrelatos eroticos la princesa ayuda a papa con su ereccionarrimones en el metroprovocando al plomeroporno de cornudoporno anal con viejasrelatos eroticos primosrelatos eroticos medicorelatos eroticos con mi comadreamiga nudistaporno familiar gratistoro poirnohistorias eroticas lesbicasquinceañeros follandozorras yputasfollo tiaporno transexsualesRelato como le meti la verga a mi hermana y coge sabrosoporno de madres solterasmejor mamadaanos folladosporni gay gratishistorias eroticas lesbicasvideos porno de mujeres folladas por el ano con las manos detras de la nucatodorelatos gaystodorelatos.com categoriasrelatos de sexo telefonicorelatos sexo madurassexo porno viejostrio bisexualesporno chica dormidarelatos de tríosrelatos incestuosocolombiana tetona y culonadespedidas de solteras chupando pollasrelatos gay habladosrelato erotico gratispornos lesbicosprofesoras follando gratisesclavo gaycortos eroticos gayme folle a mi mamabailes eroticos pornonegros follando negrasrelatos marquenzeputita sumisarelatos incesto gayrelato cogida en la callerelatos eriticosrelato erotico me goce a mi cuñadorelatos primos machos a prendiendo a pajearsese folla a su padreintercambio de mujeres pornomujeres follando con mascotasculazos gordosabuelas chochos peludosporno travestis españolfollando con ancianaprimer anal madurassexo porno familiarrelatos porno abladosviejos follando a chicasabuelo folla con su nietarelatos eroticos arrimando a culonapadre y hijas xxxporno de abuelas cachondascuñada infielmadre borrachaeyaculaciones femeninas realesninas desvirgadasorgias familiares videosme folle a mi mamarelatos porno tiasporno gay con madurosme gustan las madurasrelato club swingerrelato erotico chantajeporno gay peludosharry poter pornochiquilla no conocia la verga pornrelatos pornos gayspornk gaytias con polla xxxsexo madres y hijosrelatos pornos de vecinitas curiosas con tíos mayorescaribeñas cachondasrelato porno incestorelatos gay nuevosaudio relatos xxxrelatos eroticos suegrofolladas despedida