relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
- 19 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
- 22 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
- Edad 19


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: Sexo lesbico en la oficina





Relato: Sexo lesbico en la oficina


SEXO LESBICO EN LA OFICINA




Fue, un día muy caluroso, así que me fui a la oficina con la
ropa más cómoda que conseguí, una mini falda blanca muy corta, una pantaletas
tanguita muy pequeñas, se me marcaban mis nalgas, se ven duritas redonditas y
paraditas en la falda y una franela pequeña con las figuras de las chicas
superpoderozas, mi ombligo con el pircing quedaba al descubierto y resaltaban
mis tetas y mis duros pezones, los hombres en la calle me decías todo tipo de
piropos algunos de ellos subido de tono, y prácticamente me desnudaban y comían
con la vista, yo seguía mi camino como si nada, por que esto lejos de
incomodarme, me excitaba, lo que hizo que él estomago se me encogiera de
excitación y empece a segregar líquidos en mi vagina y un pequeño palpitar se
apodera de ella.



Llegue a la oficina con mi panty húmedo, veo que esta sola,
guardo mi bolso, me senté en la silla de cuero, muy excitada por las cosas que
me dijeron en la calle, pienso con algo de morbo en algunos comentarios, mi
excitación sigue en aumento, pero no puedo controlar mi excitación, empiezo a
abrir y cerrar mis piernas, el roce aumenta mi excitación, me provoca
masturbarme, pero me da miedo ser descubierta, pero abriendo y cerrando las
piernas al roce de la tangita, mis muslos con mi botón hacen que la humedad de
mi vagina no pueda ser contenida por mi pequeño panty, mis jugos vaginales
llegan a la silla, y la oficina comienza a oler a hembra sedienta de ser
acariciada y amada.



Mis ganas de masturbarme en la oficina son cada vez mayores,
pero a la vez tengo miedo de ser descubierta y comienza una lucha interna, por
un lado mi vagina me pide que la estimule que me masturbe, y el cerebro me dice
que no es el momento ni el lugar adecuado. Pero mis ganas cada vez son mayores
hasta que casi inconscientemente bajo mi mano a mi vagina que esta super mojada,
el clítoris y mis labios vaginales están super hinchados y pienso que lo ideal
seria que mi vagina sea estimulada por una mano que no sea la mía.



Siento tu mano sobándome mis piernas, te habías escondido
debajo de mi escritorio y por la excitación con que llegue no me di cuenta, las
abro, ves que mi tangita, esta mojada y mi concha esta hinchada y el olor de mi
sexo es más intenso, pienso que alguien puede abrir la puerta de la oficina,
hace que cierre las piernas, y yo continúe mi lucha interna entre mis deseos y
el miedo a ser descubiertos...



Cierro inmediatamente mis piernas y tu mano queda atrapada
entre mis muslos, pero mis deseos son cada vez más intensos, casi
inconscientemente vuelvo abrir mis piernas, mientras tu lentamente sigues
acariciándolas, y poco a poco vas subiendo, mis ganas siguen incrementándose, mi
espíritu me ordena cerrar las piernas, y lo hago para luego volver a abrirlas,
esta operación se repite tres veces hasta que finalmente tu llegas a mi rajita,
y de mi boca salió un gemido de placer. Abro mas mis piernas y me entrego al
placer, me dejo llevar, perdí la cabeza en este juegito que me fuiste llevando,
ya había pasado la frontera y no me podía regresarme y ya nada de importaba
salvo seguir el divino juego, y además estoy frente de la dueña de mis deseos.



Abrí mis piernas y comenzates a besarlas y pasarles la lengua
poco a poco y mis deseos son cada vez mayores, tus caricias se prolongaban,
mientras me pasabas la lengua en mis muslos, juegas tocando mi rajita a través
de mi super mojada tangita, siento tu respiración en mi concha, te deleitas con
sus olores, me quitas las tangitas con tus dientes, tus ojos verdes observan
como mi concha palpita, quiere ser mamada, te llevas la tangita a tu cara la
hueles con mucho placer, esto me mato, llevándome al extasis.



Sentía que mi vagina continua palpitando y adicionalmente un
vacío en mi estomago, mis deseos eran muy grandes y no los podía controlar, me
quite la franela y te ofrecí mis senos, que son grandes y muy hermosos, para que
los chuparas, con tu lengua empezaste a juguetear con mis pezones, que al
instante se erectaron, los lamías muy suavemente, y le dabas pequeños mordiscos.
Luego me los chupates, que rico se sentían tus labios, tu lengua y tu saliva en
contacto con mi piel. Yo estaba realmente muy excitada, y de mi boca salían
muchos gemido de placer. Con tu lengua fuiste bajando por mi abdomen, hasta
llegar a mi caliente vagina, me pasabas la lengua alrededor de mi rajita. Tu
cara se perdio entre mis muslos, haciéndome desear que me comieras. Hacías
círculos con tu lengua alrededor de mi monte de Venus y yo te suplicaba:


-Carolina, cómetela, no aguanto mas soy toda tuya


-Vamos mi negra, hasme lo que quieres, tu lengua es divina.
Me siento en la Gloria


- Negra qué gusto me das... Chúpame, cómeme... Ya no puedo
más...


Alzaste la mirada, se notaba la lujuria en tu cara, me
sonreíste y no te hiciste esperar más. Tus labios rozaron mi rajita y tus dedos
acariciaba mis ingles, mi culo... Tu lengua se abrió camino en mis labios
vaginales en busca de mi "botoncito". Me estabas dando un placer enorme
chupandome mi húmeda vagina, llenándome con tus besos, tus caricias y tus
chupeteos.



Cuando tu lengua llegó a mi clítoris, hizo que mi cuerpo se
estremeciera de gusto. A partir de ahí una y otra vez sentía el palpitar de mi
corazón acentuándose en mi sexo y tu no dejabas de chuparme. Te agarré la cabeza
y apretando mis piernas contra tu cara, comencé un movimiento acompasado de mis
caderas hacia tu cara sintiendo cómo me estabas comiendo la vagina... Tu lengua
y tus dedos son muy habilidosos, siempre descubrían los sitios donde me producen
mas placer. Tuve un orgasmo intenso, alucinante. Después de haberme corrido, tu
no dejaste de chuparme, lo que seguía produciendo en mí un gran placer. Te
sonreí, me ofreciste tus labios y nuestras lenguas se trenzaron frenéticamente,
probé mis propios jugos a través de tu boca.



Luego me dijiste que me volteara, mientras me decías -Mmmm,
mi amor, que culo tan rico, me encantas, pega bien las tetas a la alfombra,
páralo mucho-. Te obedecí, me daba un poco de vergüenza estar en esa posición,
mostrándole a mi negra, mi agujero más secreto, pero era tal mi excitación que
te obedecía gimiendo, en ese momento eras la dueña de todos mis deseos.


- así?, así te gusta?-


-si mi amor, páralo bien, me encantas-


podía escucharte, te encantaba estar entre mis nalgas
olfateándome, dándole largas lamidas a mis nalgas, las recorrías enteras con tu
lengua, podía sentir el fresco en ellas cuando me dejabas tu saliva embarrada,
además me estaba lamiendo la vagina delicioso, me suspirabas en ella, podía
escuchar sus lamidas y mis jugos escurriéndose.


-aaaam, que culo tan rico tienes Marisela, me calientas-


-quiero lamerte el ano-


-quieres?, te gusta mi hoyo?-


-si, te lo voy a lamer, dámelo, que delicia de culo tienes
amor-


diciendo esto me separaste las nalgas y empezaste a lamerme
el huequito con fuerza, tratando de penetrar con tu lengua. me estaba
encantando, me sentia en el cielo.


-me encanta tu culo, me exita, aflójate, ábrete las nalgas-


Pase mis manos y separe mis nalgas, yo me las abría con ambas
manos, te dejaba hacer de mi hoyito lo que tus instintos te pidieran, lo estabas
dilatando deliciosamente con tu lengua, se me estaba abriendo, sentía como el
aire de tu respiración estaba dentro de mi túnel.


-Te gusta? si Caro, así, chúpame el ano, así, mas, mas...


-aaam, me encantas- decías entre lamidas- estas tan rica,
amor.


-como hueles mi putica, me enloquece- y me metías un dedo en
el ano ya dilatado, gemí con mas fuerza, y mi negra se lo llevaba a la cara para
olerlo.


-Te gusta mi negrita hermosa?-


-Sí Mari esta super rica-


-Dame mas, sigueme chupando-



Al mismo tiempo que me arqueaba mas para abrir mas mi culo.
Era la primera vez que sentía esa caricia, y me electrificaba. No te detenía,
metías tu lengua en mi ojete una y otra vez, como un dardo caliente, tu lengua
serpenteaba deliciosamente mientras tres de tus dedos frotaban mis jugos en mi
erecto clítoris.


Me recorrías entre las nalgas con toda la lengua, que
sensación tan placentera, uhmmm.


-Marisela, que sabroso culo tienes, me enloquece, es el mejor
culo que he comido, eres mi puta?-


-si, soy tu puta, me gusta lo que me haces, sigue así,
cometelo amor, dame lenguaaaaaaaa- sin darme cuenta estaba toda empapada, acabe
otra vez, me tire al suelo con esa rica sensación de los orgasmos aun en la
barriga, mire a mi negra Caro, tenia la cara empapada de mis jugos, se acerco a
mí y empezamos besarnos, pase mi lengua como desesperada por su cara recogiendo
mis fluidos, podía saborearme y me metías la lengua profundo en la boca, la
sacabas y yo te la mamaba como se mama un pene. Su sabor era salado, se sentía
viscosa, sabrosa, me encantaba, respiraba de tu aliento, que rica tarde, como te
deseaba!!!!!.


Luego me tocó el turno a mí. Mientras besaba tu boca, fui
desatando tu sosten. Te lo saqué y lo arrojé al piso. Luego, metí mi mano en tus
finas pantaletas, y noté que estaban mojadas. Mis manos se fueron sobre tus
pechos, junto con mi lengua. Eran unos pechos hermosos, firmes y tus pezones
negros me enloquecían, luego, lentamente, fui bajando, y te quité tus
pantaletas, dejándote desnuda, al igual que me había hecho a mí. Con mi lengua,
lamía tus labios, mientras que con uno de mis dedos, acariciaba tu clítoris.



Me lancé sobre tu entrepierna, y te comencé a besar con
pasión, luego fui usando mi lengua sobre tu depilada concha, hasta llegar a tu
clítoris. Tu gemías con cada uno de mis movimientos, pero yo no me detenía,
haciendo una labor como nunca habría imaginado que fuera posible. Yo seguí
lamiendo, chupando, succionando y mordiendo cada uno de los sectores de tu
deliciosa concha, mientras agarraba tu culo con mis manos, y con mis jugos y los
tuyo empape uno de mis dedos y sin avisarte te lo introduje en tu ano, que
también ardía de deseo. "Qué deliciosa eres" te dije sin dejar mi labor, "mmmmm,
y qué rico juguito te sale..." Lamí todo tu cuerpo, desde tus bellísimos pies a
tu cuello, tus piernas perfectas, y tu concha que me hacía estremecer.



Mordí con pasión tu clitoris, ya con instinto casi animal. Te
corriste y tus líquidos mojaron mi boca. Luego me introdujiste uno de tus dedos
en mi concha que me hizo arquear de placer. Empecé a moverme sin cesar, incluso
un poco bruscamente. Me encantaba sentir ese dedo saliendo y entrando de mi
cuerpo. No podía más, mis suspiros inundaban la oficina, tu incrementaste el
ritmo a la vez que me besabas y acariciabas uno de mis pechos esta vez con un
poco más de dureza. Con los dedos de una de tus manos jugaste con mi clítoris
por largo rato. El placer se me subía al cerebro en oleadas cada vez más
frecuentes y continuas. Te diste cuenta de esto y volviste a chuparme el sexo
para que yo alcanzara el orgasmo en tu boca y tu lengua. Hasta que un escalofrío
sorprendente recorrió como relámpago mi espalda, me estiré al máximo con una
sacudida violenta y lancé un gemido largo y deleitable. Sentí cómo tus dedos
abrían mi culo, y tu lengua lamía delicadamente, desde los labios, mi clítoris,
mi hoyito, mis nalgas, y me volviste a lamer mi culo, Luego tomaste cada pezón
entre tus labios estirándolo, succionándolo, mordiéndolo, haciéndome sentir esa
extraña mezcla de placer y dolor infinito que no termina... sentía que estaba
llena de mi propio flujo por todos lados, la oficina estaba inundada de olor a
sexo y tu seguías, metiéndome un dedo en el agujero caliente del culo mientras
que la otra mano no dejaba de arrastrarse a lo largo de mi cuca.



-No doy más... no puedo más... méteme los dedos en la cuca,
métemelos-


Te pedía ansiosa por poder llegar al orgasmo con sus dedos
dentro de mí. Entre gemidos y jadeos tuve un delicioso y gran orgasmo. Te
colocaste encima de mí de tal forma que quedamos abrazadas, como dos cuerpos
fundidos, yo debajo y tu sobre mí, nos besamos, cada una probo sus propios
jugos, esta vez nuestras lenguas jugaban, nuestros labios se mordían mutuamente.
Al mismo tiempo nuestros pechos se juntaban y nos acariciábamos todo el cuerpo,
yo rozaba tu lindo trasero y tu abarcabas con tus manos desde mi cintura a mis
caderas para luego subir hasta mis tetas. Tu bajaste un poco más mordiéndome en
el cuello para luego chupar mis tetas y mordisquear mis pezones, mis gemidos
iban en aumento y estaba llegando a otro orgasmo.



Te pusiste de costado tu mano fue bajando hasta tocar mi
depilada conchita con tus dedos, metiste uno de ellos en mi rajita y comenzaste
a subir y a bajar hasta que me volví a correr entre gemidos y un jadeo
prolongado. Permanecimos abrazadas durante un par de minutos para después seguir
besándonos, rozándonos, acariciándonos. Esta vez fue mi boca la que fue
recorriendo tu cuerpo: mis labios se desplazaban por tu cuello, luego tus
hombros, tus tetas, tu cintura, hasta que quedaste boca arriba.



Metí mi cabeza entre tus morenas piernas y empecé a lamerte
las ingles al tiempo que te agarrabas fuertemente a mi cabeza, tus piernas
estaban totalmente abiertas recibiendo mis caricias, mis besos. Te quise
recompensar los los orgasmos que había tenido gracias a ti y empecé a comérmela
de verdad, mis uñas se clavaban en tus muslos, mis manos intentaban alcanzar tus
tetas y mi lengua y mis labios jugaban con su clítoris, hasta que llegó al
orgasmo, tu cuerpo se tenso por momentos y luego se relajaba con un profundo
suspiro, para luego pasar a un grito más y más fuerte.


- Mari, comete mi concha, dame lengua mi putita, me
vengooooooooo,uhmmmmmmmmmm


Luego de un rato de descanso, volviste de nuevo, eres
insaciable como yo. Bajaste tu cara hasta mi conchita y otra vez la chupaste
poco a poco, primero los labios con la lengua a medio salir, luego me la metiste
expertamente, a fondo, de repente llegasrte al clítoris, lamiéndolo levemente al
principio, luego con toda la boca. Tu te masturbabas al mismo tiempo que me
mamabas la concha, yo escuchaba el sonido que hacían tus dedos en tu concha, lo
que hacia que me excitara más. Luego tengo otro orgasmo más. Después, me tomaste
por mis piernas y las abriste, ya cuando las tenía abiertas te acostaste sobre
de mí lentamente, primero besándome el ombligo, después chupándome los senos,
entonces llegaste hasta mi boca y jugamos largo rato con nuestras lenguas,
enroscadas, traspasándonos nuestra saliva y aliento, que rico besas, en ese
momento yo estaba de nuevo súper húmeda, y bajaste entre mis piernas y de manera
muy delicada, lo cual nunca podre olvidar, con tus dedos separaste lentamente
mis labios vaginales, poniéndome toda al descubierto, y con tu otra mano
ensalivaste tus dedos y tomaste mi clítoris entre las yemas de tus dedos
frotándomelo muy lentamente, después acercaste tu boca y de repente otra vez me
chupaste toda, al hacer esto yo te abrí las piernas lo más que pude para así
dejarte llegar más profundamente, pasaba tu lengua desde mi clítoris, lo
chupabas, lo mordias, lo mamamas, que delicia, tu lengua pasaba por la vagina y
terminaba en mi ano, nunca nadie me habia dado lengua en mi cuca y ano como tu,
después de hacerlo varias veces yo tuve un orgasmo tremendo, tú lo recibiste en
la boca, tragandote mis jugos, entonces te acercaste hacia a mí y nos besamos,
al sentir tu lengua volví a sentir mi sabor, en tus labios y en parte de tus
mejillas, lo cual de nuevo me excitó mucho, y empecé a chaparle los senos, me
gustó tu piel, era suave y tus senos eran duros, era rara la sensación pero la
disfrutaba mucho, entonces decidí besarle la vagina otra vez, me agaché y sin
más ni más puse mi boca en su vagina, te movías mucho y yo no quitaba mi boca de
su clítoris y le pasaba duro mi lengua hasta que en medio de jadeos y apretones
a tus pezones tuviste un gran orgasmo que fue directamente a mi hambrienta boca,
eran los mejores jugos de hembra que he probado, tus gemidos y gritos
aumentaron, afortunadamente estabamos solas.



Después de estos orgasmos alucinante, nos abrazamos y
quedamos profundamente dormidas, con a la media hora, sonó el teléfono, lo que
nos despertó, nos aseamos y vestimos, y me invitaste a tu casa el sábado y me
dijiste de tus consoladores y juguetes, que me vas a penetrar por el culo, te
dije que no pero, mi deseo es muy grande....................



Espero haya sido de su agrado y deseamos sus comentarios a mi correo o al de
mi negra Caro a:
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO


Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 9
Media de votos: 9.22





Relato: Sexo lesbico en la oficina
Leida: 10557veces
Tiempo de lectura: 10minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes



Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados




Datos Legales de acuerdo con las leyes españolas LSSI e internacionales 18 U.S.C. 2257

Portal de contenido adulto administrado por :

Principal | Libro de Visitas | Contáctanos | Envia tu relato | Mis Relatos Porno.com



videos porno gratis babosamuyzorras relatospirno gaychat porbolesbiana madre e hijahistorias xxxchochos peludos de abuelassoofilia xxxviejo follachochos peludos de abuelasporno polla enormefollando al cuñadosexo en la calle xxxpoeno gayviejas y guarrasviejas follando en el camposexo lesbicivideos de hamacasutra porno gayvideos eroticcosrelatos erotiocssonic pornolos mejores trios del pornorelato erotico suega viuda y celosa culiandose al yernoabuela española pornoporno descuidorelatos porno nuevosabuelas follan con nietosrelatos eróticos gaysmadres en orgiasporno besosrelatos eroticos con mi sobrinitarelatos eroticoestoy muy cachondarelatos pornoz vi como cogiAn a mamaRelatos pornos Escogio las piernas y las abriojuegos pornoirelaro eroticochicas chupandose el coñotia dejeneradas relatos sexualesfollar a una viejaporno gratis entre hermanosporno madre e hijosputitas y zorrasfollo con mi hermanarelatos porno castellanocasadas muy putasfisica o quimica pornomasturbarcion femeninarelatos de parejasrelato erotico rompiendo el culo al curacortos porno españolporno madres solterastias pornoslesviana madurastoro pprnoporno mujer mayorporno con gorditasrelatos eroticos africanaspornos gorditasrelatos erotiocosorgias con trabestisrelato vergota mama hijamadre hijo duchaRELATO LA APRETADA CUCA DE MI HERMANITAcasadas amateurxeso madurashistorias eroticas cortassexo hombre con perramujeres puritanasrelatos eróticos ilustradosrelatos casadas infielesvideos porno en las literas del tren con el marido durmiendo al ladoviolando culosinsestosporno madres solterasrelato amor filialporno dragón ball zabuelos follando gayssex shop dos hermanaspeliculas eroticas arabesporno gay en bañossexo lesbixonalgoncito relatosrelatos porno de incestointercambios pornomaduras incestpormo de madurasporno gratis padreeroticos salamancaporno mojasporno hondureñorelatos porno durosa todo gas pornovideo porno cuarentonas