relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
- 19 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
- 22 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
- Edad 19


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: El adivino





Relato: El adivino


El adivino




"¿Le digo la buenaventura señor?".



"¿Perdón?"



"Si le digo la buenaventura".



La pregunta, disparada por un muchacho de ojos negrísimos con
un pañuelo atado a la cabeza, me tomó de sorpresa. Aunque en realidad, el
momento y el lugar eran apropiados para escuchar algo así. Era una tarde soleada
de domingo, y yo estaba deambulando tranquilamente en una plaza en la que los
artesanos exponían sus trabajos y los adivinos ofrecían sus dones.



"No, gracias" respondí, maravillado por la belleza del
chico. No tendría más de dieciséis años, y sin ser muy alto su figura era grácil
y esbelta. Su atuendo se completaba con una camisa de seda muy amplia y un
pantalón ajustado con faja que remarcaba un trasero pequeño y duro.



"Vamos, señor! Déjeme que le diga la suerte! Seguramente
debe ser buena para un tío guapo como usted!
".



El discurso me causó gracia, y el pertinaz muchachito
aprovechó mi involuntaria sonrisa para insistir otra vez.



"Ande, vamos! Dedíqueme unos minutos de su tiempo y le
juro que no lo lamentará!
".



Vencido, accedí. La verdad es que mi interés no radicaba en
oír mi futuro, sino en quien iba a ser mi oráculo. El jovencito tenía una
extraña hermosura, que mezclaba los rasgos de un niño y un hombre. El pañuelo en
su cabeza destacaba aún más las bellas y angulosas líneas de su rostro, y el
color tostado de su piel resaltaba sus oscuros ojos enmarcados por largas
pestañas. Cuando sonrió ante mi aceptación sus labios carnosos dibujaron una
sonrisa pícara, descubriendo sendas hileras de dientes perfectos y blanquísimos.



"Venga, siéntese por aquí!" dijo entusiasmado,
señalándome una pequeña mesa cubierta por un mantel rojo y dos banquetas
colocadas al reparo de un trailer.



"Deme su mano derecha".



Obedecí, dispuesto a disfrutar de tan bonito ejemplar aunque
más no fuese con los ojos.



"¿Y eres bueno en esto?" pregunté con tono insidioso,
como para picarlo y ver su reacción.



"El mejo’ sin duda" respondió como para enfatizar su
personaje de gitano adivino. "Sólo déjeme hacer y no se arrepentirá, se lo
prometo
" me dijo mirándome intensamente mientras me sonría.



Por alguna razón que no pude explicarme sentí que sus
palabras encerraban un significado que yo no llegaba a comprender, y una
sensación extraña me cosquilleó en el estómago.



El jovencito sostenía mi mano con su mano izquierda, y con su
índice derecho comenzó a recorrer las líneas de mi palma.



"Bueno, y qué ves".



"Ah! Es usted muy afortunado! Tendrá una larga vida, y muy
exitosa!
".



"Mmm, ya veo. Y que más".



"Bueno, es usted un tío con mucha suerte en el amor.
Siempre hay alguien dispuesto a consolar sus penas, y nunca le falta compañía
cuando la desea
".



"Mmm . . ."



"Es un hombre ardiente, que disfruta mucho del sexo, y
también sabe como hacer disfrutar a los demás
".



Cuando dijo esto me clavó los negrísimos ojos, y su dedo
acarició el hueco de mi palma. El suave roce y la encendida mirada fueron como
una descarga eléctrica que se inició en mi mano, corrió por mi brazo y se detuvo
en mi entrepierna, haciendo latir la cabeza de mi verga.



"Además, es usted muy codiciado".



"¿Y eso que significa?".



"Bueno, que siempre hay alguien que desea follar con usted".



Lo miré, algo desconcertado por la declaración, sin saber que
interpretar. ¿Este mocoso me estaba tirando los tejos o se estaba burlando de
mí?.



"Es más, en este mismo momento alguien que está muy cerca
suyo lo desea ardientemente
".



Apenas terminó de hablar sentí como por debajo de la mesa, el
pie desnudo del muchachito se apoyaba en mi entrepierna. Me sobresalté, pero él
retuvo con fuerza mi mano, y mientras sonría comenzó a masajear mi paquete con
increíble habilidad. Sus dedos se movían con una gran destreza, y en segundos
desabotonaron mi bragueta y se introdujeron en mi boxer. El contacto de su piel
con mi verga fue como un latigazo, y sin poder evitarlo gemí muy despacio. Los
suaves dedos iniciaron un toqueteo tan preciso que en instantes mi tranca se
agarrotó por completo, dejándome al borde de la corrida. Pero justo antes que
esto ocurriese el muchachito retiró su pie, y mientras yo sudaba terriblemente
agitado volvió a clavarme sus ojos azabache.



"Señor, también veo que está usted muy cargado, y si lo
desea yo puedo aliviarlo
" dijo con un tono de voz y una expresión por demás
significativos mientras su dedo rozaba una y otra vez mi palma.



"¿¿Aquí afuera??" pregunté alarmado, tratando de
imaginar de lo que era capaz ese mocoso.



"No, aquí afuera no" dijo riendo. "En el carromato"
agregó señalando con un movimiento de cabeza el trailer ubicado a su espalda.



Dude. ¿Y si todo era una trampa? ¿Y si sólo buscaba robarme,
o peor, acusarme luego de intentar abusar de él?. Pero como si hubiese leído mi
mente, el muchachito dijo:



"Confíe en mí, señor. ¿Acaso no ha sido verdad todo lo que
dije hasta ahora?
".



Por segunda vez me dejé convencer, creo que más que nada por
la ansiedad de saborear ese imberbe descarado que me había excitado sobremanera.



Como pude me acomodé la verga que aún seguía dura, y después
de comprobar que nadie nos prestaba atención lo seguí al interior del trailer.



Después que entramos el chico cerró la puerta por dentro y me
dijo:



"No tenemos mucho tiempo. Mi abuela y mis tías están dando
vueltas por la plaza, pero pueden venir en cualquier momento
".



"Y si vienen ¿Qué excusa pondrás por haber trabado la
puerta?
"



"Pues que le estaba haciendo una cura para aliviarlo de su
carga. Y créame señor, que esto último será totalmente cierto
".



Entonces se arrodilló, abrió nuevamente mi bragueta (pero
esta vez con los dedos de sus manos), sacó mi hinchada verga y sepultándola en
su boca comenzó a darme una de las mejores mamadas que recuerdo. A pesar de su
corta edad, se veía que era un experto. Su lengua succionaba mi capullo y se
deslizaba por todo el tronco, haciéndome gemir de placer. Cada tanto variaba el
ritmo de la felación, intercalando chupadas lentas con otras a toda velocidad.
Como fuere, en pocos segundos toda la carne de mi pinga estuvo lubricada con su
saliva, dándole un aspecto brillante y resbaladizo.



Mientras me mamaba me miraba a los ojos, y yo le acariciaba
tiernamente el hermoso rostro. El espectáculo de mi picha entrando y saliendo de
esa húmeda cavidad mientras la apretaban esos labios carnosos y me observaban
esos ojos tan expresivos era fascinante, y me di cuenta que iba a acabar de un
momento a otro.



"Si sigues haciendo eso voy a correrme" advertí con la
voz entrecortada.



"No! Aún no!" suplicó el chico, luego de sacar mi
carajo de sus fauces. Entonces se puso de pie, y mientras me daba un beso de
lengua impresionante comenzó a desnudarse dejando al descubierto un cuerpo
fibroso y un culo redondo y muy firme. Luego se recostó sobre una mesa, y
flexionando las piernas abiertas me ofreció el apretado orificio que latía entre
sus nalguitas mientras su verga apuntaba enhiesta hacia el techo.



¡Por Dios! ¡Qué maravilla se exponía ante mis ojos! Hubiese
querido disfrutar con toda calma de ese palpitante hoyito, dilatándolo
lentamente con mi lengua hasta dejarlo a punto para que mi verga entrase
suavemente por ese estrecho canal. Pero desafortunadamente no había tiempo para
eso, de manera que luego de unas rústicas ensalivadas acomodé la cabeza de mi
pija y con toda la suavidad que la premura me permitía, empecé a clavarlo.



El muchachito gemía pero me alentaba a seguir, y cuando mis
huevos rozaron sus tersas nalgas respiró aliviado. Entonces lo tomé de las
caderas, y sujetándolo con firmeza inicié un rítmico bombeo metiendo y sacando
mi durísima tranca de esa cueva deliciosa.



Con cada movimiento ambos jadeábamos, y el bello hombrecito
se retorcía de gusto mientras en su rostro se pintaba una expresión de puro
placer. Sonreía, y los oscuros ojos me miraban intensamente mientras yo
continuaba taladrando ese culo divino.



"Sí! Así señor, así!".



"¿Te gusta así, chiquito?".



"Sí señor! Usted se me antojó desde que lo vi, y aquí está
follándome riquísimo!
".



El trato de usted me enloquecía, y otra vez llegué al borde
de la corrida. Pero esta vez no iba a poder contenerme.



"¡Voy a acabar!" anuncié con la polla a punto de
explotar.



"¡Sí, hágalo, por favor, lléneme con su leche!".



Fue demasiado. Me descargué dando gritos entrecortados, y
mientras mi verga inundaba con guasca ardiente las entrañas del apetitoso
chicuelo él también se corrió, regando su lefa por todo su tierno pecho.



Todavía jadeando, me sonrió otra vez y me dijo:



"Ha visto señor. Le dije que me si me dedicaba unos
minutos de su tiempo, no lo lamentaría
".



Y tenía toda la razón.



Lo que nunca supe es si mi precioso adivino realmente sabía
leer la palma de la mano, o sólo fue un ardid que usó para llamar mi atención.



Pero creo que es un detalle sin la menor importancia.


Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 0
Media de votos: 0


Si te gusta la web pulsa +1 y me gusta






Relato: El adivino
Leida: 351veces
Tiempo de lectura: 7minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes



Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados












relatos eroticos












Webcams Porno Exclusivas


Principal | Libro de Visitas | Contáctanos | Envia tu relato | Mis Relatos Porno.com


relatos masturbacion femeninarelatos eroticos morbososme cojieron en la prepa relatobellezas eroticasrelatos el culito arrugadito de mi hijapelicula porno cleopatrafollo a mi hijoa todo gas pornoporno piratasrevista clima relatosmama pillada follandoporno durísimoheteros follandorelatos eróticos dame tus mecos adentro y hazme un hijocaminoala porno zoofiliacoños con flujolas putitasrelatos erotismome violaron y me gustoorgias amateur fotoscubana pornpadres e hijas follandovideos eroticos españoles gratisnuestro primer triorelatos sexo suegraeroticos eldachavales gaysancianas y sexochupando anosrelatos eroticos intercambiosgay violacionfolladas en la discotecadespedidas de soltera pornosexo porno con madurasrelatos erotico me coji amamachicas cagando pornocogida dormidamasturbaciones en publicomadre se folla a sus hijosrelatos eroticos mi cuñada con un minivestido de licra y zapatillasmastubacion femeninarelatos porno trenporno gay musulmanht tp://adf. ly /c2bIZzoofilianchicas pajerasrelatos pornos de madre putixxx soofiliachat sado mazmorramatrimonio con hijos pornoorgia de bisexualessusana griso follandome folle a mi madre dormidazona porno gauporno strepteaseenanas muy putaschocho calientesporno de abuelas cachondasenseñame tu chochomis amigas desnudasrelatos de hijo son el sosten de su casarelatos porno extremonietos follando con abuelasporno deviejacorridas femerelatos eroticos escuchadosporno gratis monjasrelato erotico hijofotos abuelas cachondaschicos guapos porno gayrelatos porno monjassexo gratis con maduroslesbianas chupandose el coñofontanero con madurapeliculas porno en puritanasporno anal muy duroesposa cornamenta porno relatorelatos eróticos de incestosexo con monjasporno abuelamaduras con pezones grandesla liga de la justicia porno