relatos porno
webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
- 19 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
- 22 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
- Edad 19


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Relato: MAMÁ DANIELA (yocasta) (1)





Relato: MAMÁ DANIELA (yocasta) (1)

MAMÁ DANIELA


Flabiau


De


ANALBO


***********


Es muy atractiva. Describirla sería una repetición que los
hechos demostraran sin necesidad de alagar su calidad de mujer ardiente. Quiso
ser madre, y a los 28 años, soltera, se embarazó de un holgazán con quien
convivió un par de años, hasta que se decidió, buscó ella trabajo y .lo echó de
su casa. Como todas las madres, crió a ese varoncito como pudo. La Abuela se
hizo cargo de atender al niño que fue cumpliendo ciclos sin darse cuenta. Danny,
lo amamantó hasta los 4 o 5 años. Lo gozaba a su pequeño solamente esos momentos
en que se prendía de sus turgentes senos hasta que vuelta a vuelta los sangraba.
Como todo niño se había convertido en un adicto chupador de tetas, con la
aprobación de mamá. Aurelio, el compañero de su madre, el abuelo postizo del
niño, reaccionaba cuando Danny le decía al niño, "mirá que si no tomas más se la
voy a dar al abuelo", "no tomes mas Julito... déjale un poquito para el abuelo
que tiene hambre" y acercaba el hombre su boca a esos pezones que chorreaban
leche, ante la risotada de todos, la madre, la abuela y el niño. Pero en los
ojos de su padrastro, se notaba la lujuria de un hombre mayor que realmente
estaría dispuesto a hacer muchas cosas con semejantes pechos.


--00—


El resto del día, Daniela trabajaba, era mucho el sacrificio
que hacía para mantener al hijo. Pero ella gozaba a su niño. Estaban juntos por
la noche. Lo veía criarse y se sentía orgullosa de tenerlo solamente para ella.
Como toda madre desde bebé, al bañarlo se lo comía a besos y terminaba
poniéndose en la boca todo el sexo del niño. Después comenzaron a bañarse
juntos, primero en un piletón de plástico, luego bajo la ducha, dónde jugaban.
Los dos se divertían. Ella lo enjabonaba y masajeaba todo su cuerpecito. Luego
lo hacía sobre su propia joven y ardiente piel. Frotaba su vulva hasta que se
excitaba de tal forma que aferraba la manito del pequeño inocente y se la
introducía en el interior de la vagina, restregando su clítoris con esos
deditos, que rasguñaban adentro, jugando con algo que tocaban y no veía. Luego
la maravillosa sensación que le proporcionaba el orgasmo. Totalmente
convulsionada y contorsionándose de placer, apretaba la cabecita del mocosito
contra la espesura de su monte de Venus ante las risitas del casto que cada día
volvía a jugar con mamá que golpeaba a veces con fuerza su pelvis contra esa
carita de ángel. Luego, la calma. Esa bella hembra, alta, elegante, para no
darle un extraño a su hijo, tenía su forma para satisfacer sus necesidades y
gozar de enormes placeres. Danny, lo crió entre juegos eróticos y masajes
sensuales, formando lentamente su conciencia que esa era la forma de jugar con
mamá. Luego del baño, venía la sesión del secado. Otra vez, mamá no dejaba un
milímetro de esa frágil y tersa piel sin pasar su lengua, hasta llegar al pene
que lo introducía totalmente en su cavidad bucal saboreándolo, succionando
delicadamente. Hasta que un día, notó cómo se levantó, se irguió y endureció.
Con sorpresa comprobó que era del tamaño de su dedo índice. La cabecita casi
cubierta por el prepucio, que la mami amorosamente se lo bajaba y subía hasta
lograr que asomara su pequeño glande. Desde ese día comenzó a sentir nuevas
sensaciones.


--00—


Cuando el niño tenía siete añitos y le pedía a mami jugar y
tomar la leche de los senos maternos. Ello lo mimaba tanto, lo consentía y se
dejaba hacer. Ahora el hijo era el amo y ella la esclava. Sus duchas eran
distintas. El secado del cuerpo era más placentero. Mamar era colosal. Con los
deditos de sus pies, aprendió a meterlo en esa grieta caliente que encontró
mientras tomaba su acostumbrada poción de leche materna. Ella vivía desnuda en
casa, y se ponía fula cerrando sus piernas cuando ese monstruito, como si lo
presintiera metía más y más su piecito en su vagina. Al final ella aflojaba y
abría bien sus piernas y tomaba ese pececito por el talón y lo empujaba y lo
empujaba, hasta tenerlo prácticamente todo en su interior. Él gozaba de ese
cosquilleo que le producía mamá mordiéndolo con los labios de su vulva, cosa que
le producía también a ella un franco deleite, al mover el niño sus deditos que
alcanzaba a friccionar su punto "G", produciendo fantásticos orgasmos en esa
mamá joven que sin hombre al lado, buscaba la mejor forma de seguir viviendo.
Ella que lo gozaba totalmente y el muchachito que le agradaba ese juego que le
hacía sentir cosas lindas. Comenzó a gustarle mirar el vello ensortijado y
oscuro de mami, mientras ella jugaba con su pito. Mamá lo dejó que metiera la
mano como si quisiera arrancar esa mata de pelos, pero el aroma que emanaba de
esa cosa de mamá, le gustaba, y metía más y más sus naricitas para oler eso rico
que le atraía. Una noche la mami le dijo, en su enorme calentura que metiera su
lengüita y ya casi a los 8 años, probó el niño los jugos de mamá, al tiempo que
ella lanzaba orgasmos tras orgasmo, masturbaba con su boca el miembro del hijo,
miembro que notaba, extrañamente, cómo estaba creciendo y de repente, lo escuchó
gritar, al tiempo que mordía su clítoris y empujaba su falo muy adentro de la
boca de mamá. Gustó por primera vez una precoz eyaculación, un chorrito de agua
seminal de su amado niño, cuando apenas tenía casi nueve, cosa que la
enloqueció, de tal manera que lo trajo hacia ella y lo besó en la boca chupando
la lengua del pequeño, por primera vez, casi con furia. A su manera, mamá Danny,
pasaba momentos agradables con su único hijo, a quien enseñó a mantener silencio
absoluto.


--00—


Mamá se mantenía jovial y sugestivamente atractiva. Cuerpo
perfectamente delineado. Labios carnosos, dientes blancos. Cabellos castaños
claro, que le cubrían media espaldas. Los ojos de esa muchacha grande, de
contemplación penetrante, mantenía una jovialidad absorbente que excitaba a los
hombres de los que no le importaba aceptar sus invitaciones. El verde mar de su
mirada la hacía una mujer de entrañable personalidad, lo que la convertía en una
señora imponente, digna de todo respeto.


--00—


En varias oportunidades escuchó de boca de su madre, la
abuela de Julito, quejas por el extraño comportamiento del niño a quien lo veía
como ausente de sus tareas escolares, poco comer y delgado. Daniela acordó con
su madre en racionarle las golosinas y dulces por la noche y hacerle un llamado
de atención. Los siguientes días, el muchachito fue un obediente ejecutor de las
órdenes de la abuela. Mejoró notablemente la conducta. Se ocupaba de las tareas
escolares, comía bien. Por la noche, al estar solos en casa, le decía a mamá que
había hecho todo lo que le indicara la abuela y que esperaba que ella cumpliera
con la promesa de dejarlo mamar. Daniela vino hacia él, levantó su cara y le
besó los labios. Lo envió a la ducha, no quiso ir solo, tomó de las manos a mami
y le indicó que se quitara la ropa y que fuera con él. Daniela, obediente a los
requerimientos de ese cruel monstruito sexual fue quitándose prenda por prenda.
Julito, absorto miraba a mamá desnudarse. Lo primero que saltó ante sus ojos,
fueron sus hermosos pechos tan deseados por el niño, que ya estaba cumpliendo
sus once años. Se acercó y recibió en su boca, los duros pezones de mami que se
había calentado de sobremanera y comenzó a succionarlos placenteramente,
mientras desabrochaba su bragueta y extraía su ahora bello miembro, enorme,
duro, con pulsaciones potentes. Mamá flaqueó ante esa linda verga del hijo mal
criado y que lo tuvo un par de días castigado, haciéndolo dormir en su cama en
la otra habitación. Julito, comenzó a masturbarse delante de mamá, que se quitó
casi violentamente la pequeña bombachita roja transparente y mientras se
recostaba en su cama, metió sus dedos en busca del enorme clítoris que asomaba a
ras de los labios vaginales. Lo frotó con furia mientras gozaba sentirse mamada
por el hijo y el verlo masturbarse la enloqueció. Esa verga de 11 años, ya casi
midiendo 15 centímetros y enorme espesor, le preocupaba pero era su
entretenimiento principal. Sus orgasmos la hicieron arquearse y gritar su
maravilloso goce. Presintió que el niño iba a eyacular, se arrodilló sobre él,
formando un perfecto 69, tomando semejante pedazo y mientras ponía su peluda
vagina en la boca, engulló la verga del hijo que acabó en su boca también
gritando su enorme regodeo en una interminable eyaculación, que le hicieron
succionar el clítoris de mamá que golpeaba con fuerzas su pelvis contra el
rostro de ese mocosito amante de apenas 11 años.


--00—


Así era la vida de ambos. De día, mamá a su trabajo. Julito
al colegio hasta el mediodía. Mamá le hablaba por teléfono a casa de la abuela,
tres o cuatro veces en cada jornada. El niño, con el inalámbrico se iba al patio
para que no lo escucharan. Él venía del colegio, almorzaba con la abuela y el
abuelo, que no era el papá de su madre. Muchas veces el hombre encontró enormes
ojeras en el pequeño. Hizo algún comentario, como no recibió respuesta a su
temor, calló para siempre. Solamente lo observaba. Siempre cuando iba al baño
demoraba. Hombre sabio en cosas del sexo olía el vaho de las feromonas del
machito y comenzó unir el extraño tejido entre madre e hijos. Cuando ella
llegaba de regreso del trabajo, pasaba a buscarlo para llevarlo a casa y él se
tiraba a sus brazos. Vuelta a vuelta, mamá le daba un cariñoso chirlo mientras
le decía, "quieto con las manos Julito" y él se enojaba y recostaba su cabeza
entre las enormes tetas de mamá. El gran observador, pensaba. Cada vez deseaba
más a esa hembra de casi 40 años a la que veía con ojos de macho a pesar de sus
sesenta y pico de años. Su mirada no ocultaba las ganas de tener sexo con ella y
ésta lo sabía. Persistente el hombre, no abandonó nunca la idea de llevarla a la
cama, aunque su fantasía era pedirle que se masturbe frente a él a dos o tres
metros de distancia al tiempo que él también lo haría. La vio criarse a la hoy
mujer, desde la pubertad. Hoy, todo concordaba. Era una mujer que nunca salía de
noche. Solo al trabajo y volver a su casa. A menos que tuviera a alguien en su
empleo que la hiciera gozar dentro de la oficina. Nunca lo habló el tema con su
mujer, madre de esa hembra que se estaba desperdiciando en vida, aunque en
cierta oportunidad le dijo que él, después de ella, se acostaría con su hija.


--00—


Danny, diminutivo de Daniela, siguió su vida normalmente. Un
buen día les presentó un hombre a su madre y al marido de ésta. Era más bajo que
ella, pero de rostro atractivo y buen físico. Cuando se quedaba en casa a pasar
la noche, Julito sufría mucho, porque ese extraño estaba ocupando su lugar.
Cuando hacían el amor, se cuidaban de hacer ruidos, creyendo que el muchachito
dormía, pero él, al ritmo frenético de semejantes embates, se masturbaba, tantas
veces hasta quedar dormido. No se animaba a quejarse, pero una noche, mamá no
cerró la puerta del medio con llave y Julito ante enormes gemidos de mamá y
Andrés, abrió despacito. Con la luz prendida tenían tan furiosas relaciones.
Espió. Vio la verga de Andrés, no mucho mas grande que la que él tenía, ya, a
los 13 años. Hacía lo que él hacía con mamá. Le metía su miembro en la boca que
ella saboreaba, no con tanto placer como cuando le ponía su poronga él. Todo era
igual. Nada diferente, ¿por qué lo cambió por ese tipo? se preguntaba mientras
se pajeaba como un poseso. Mamá lo vio y no dijo nada, siguió con lo suyo. De
pronto aquel tipo la dio vuelta y la puso con la cola hacía arriba. ¿Qué le
haría? se preguntaba, él eso no lo hizo nunca. Mamá no se lo había enseñado. Vio
a Andrés, con sus dos manos, abrir las nalgas de mamá. La acarició con un dedo,
luego metió su lengua, la que comenzó a frotar y a removerla en el culito de
mamá que estaba feliz sintiendo eso. Se le notaba en el rostro y la sonrisa que
le regaló cuando volvió a mirarle. Él de eso no sabía nada, además ¿cómo meter
la lengua en ese lugar tan sucio? Luego, Andrés, le metió un dedo y enseguida
otro y los giraba, cada vez mas adentro, de pronto le ensartó un tercer dedo y
notó que mami, se quejó pero comenzó a convulsionarse. Le gustaba. Andrés le
colocó una almohada debajo y ella levantó el culito, mientras él apuntaba su
verga bien dura, la que untaba con una crema que había sobre la mesa de luz y la
puso en la puerta del culito de mami. Tampoco sabía nada de eso. Vio que mamá
cerraba los ojos y mordía sus labios, mientras aquel hombre empujaba, primero
lentamente y de pronto de un empellón se perdió su tranca todita en el culo de
su madre. El grito de ella lo asustó, pero luego vio su sonrisa que lo miraba y
lo incitaba con sus ojos a que siguiera masturbándose. Las cosas parecían
empeorar, porque el que gemía hasta casi gritar era Andrés que galopaba sobre el
culo de mami enloquecidamente y ella abría grande su boca suplicante y le decía:
"¡¡ Más!!... maaaassss... maaasss.... por favor no te detengas...
asiiiiiii!!...." Fue cuando Vio el rostro de Andrés rojo como un tomate, que le
gritaba: "Todaaaaa para vos, putita.... ¿te gusta?..Ahiiiiiii, te doy todo lo
que quieras puta de mierda..." Quedó exhausto sobre mamá que aún viboreaba en la
cama por la cantidad de líquidos que descargaba Andrés en su culo. Comprendió
muchas cosas esa noche. Lo que no comprendía Julito con sus trece años, cuál era
el gusto de mamá con semejante cosa dentro de su culo. Él quería probar, si
soportó la verga de Andrés, y le gustó, también le gustaría la suya. Y Así iba
aprendiendo las cosas del sexo. Esa misma noche, luego de haberse duchado ambos,
volvieron a la lucha. Julito, escuchó a mamá decirle:" Si no tenés persevativo,
no, no quiero quedar embarazada". Volvió a levantarse Julito y se puso a espiar.
Andrés andaba con su lengua, bastante más grande que la suya, hurgueteado la
vagina de mamá y esta se removía. Quería más. Julito también se calentó y
comenzó a pajearse. Por un momento los orgasmos de Danny se multiplicaron, pues
Andrés era un hábil lengüetero que la enloquecía. Volvió a escuchar la voz de
mamá suplicante: · "Andresito... quiero sentirla toda adentro, reventame la
cajeta, ¡¡ por favooooorrr lindo!!... dame ese gusto.... ". Él, se lo negaba
porque no tenía forro, pero lo decía con doble intención para calentarla más y
más a mamá que continuaba pidiendo por favor:" ¡¡quiero sentir toda tu verga, mi
amor!!... dámela toda... sin forro..." Estaba histérica. Julito no sabía qué le
pedía. Con él, eso no había ocurrido nunca. Por fin, cuando ella enfurecida lo
tomó de los pelos, el hombre se compadeció y ella, le abrió las piernas y la
penetró por ahí, por donde él, solamente metía su lengua. Vio el rostro de mamá
contraerse de felicidad cuando supuestamente la tenía toda adentro, mientras le
gritaba: "Siiiiiii.... muchoooo... mucho más.... Por favor no te salgas....
lléname de leche, reventame.... por Diooooosss, que felicidadddddd... que
placer, macho mío....Ahoraaaaaa.... los dos juntoooosss".... Y así fue, Andrés
empujó hasta el fondo y gritó una feroz eyaculación, mientras Danny, lloraba sus
orgasmos. Julito no supo esa noche del viernes cuantas pajas se hizo, viendo a
mamá cogiendo con un tipo que no era él.


--00—


Por la mañana del sábado, como mamá no trabajaba y él no
tenía colegio, ella se levantó cerca del medio día y Julito casi a las dos de la
tarde. Danny, había preparado la comida, Andrés no estaba, se había ido. Se
sintió feliz de estar solo con su madre. Almorzaron pasadas las dos. No hubo
ningún comentario en la mesa de lo ocurrido en la noche. Julito no quiso salir a
ningún lado, ni a jugar con sus primos. Danny lo llamó y lo mimoseó, De
inmediato su miembro se puso duro y ella le dijo, que no, que se guardara para
la noche. Y él le comentó que le dolía su pene. Mamá lo reprendió por sus
masturbaciones. Pero ella se lo había pedido y le dijo:


- ¡A ver, Julito, qué le pasa a tu cosita!... – y la cosita
saltó de su calzoncito, morada, más enorme que nunca, como si estuviera hinchada
y la cabeza se parecía a una víbora cobra, casi triangular. Se le había
agrandado, algo le había pasado. Tal vez tantas fricciones con la mano no muy
limpia. Mamá le tomó el pituto entre sus manos. Hervía. Lo llevó al baño. Lo
sentó en el bidet y se lo bañó con agua fresca un buen rato. Pero seguía duro,
como si a cada segundo se fuera agrandando. Temió una infección. Buscó en el
espejero abriendo la puerta central del botiquín, trajo un frasco de spadol,
desinfectante vaginal, llenó el bidet de agua fría y le enjabonó el órgano
inflamado, que a medida que ella lo restregó con ese jabón, lo veía al hijo
totalmente entregado, abriendo sus piernas y subiendo su pelvis y murmuraba
cosas que ella no quiso entender, pero fueron claras:


- ¡Mami... dejame meterla en tu culito, por favor mamita...
como lo hiciste anoche con "ese"... y después por el otro lado. Nunca lo hiciste
conmigo y con un extraño le diste de todo...


- ¡Julito, mi amor!... Hay cosas que no podemos hacer... Ya
comprendés, vas a cumplir muy pronto los 14 años... Podés embarazarme... ¿te
imaginás?... sería un riesgo muy grande...


- Entiendo mami... pero Andrés te dejó todo adentro, ya estás
embarazada... ¿podés quedar embarazada de nuevo?...


- ¡No hijo!... eso no, y ahora saca todo ésto de mi vista que
te lo voy a comer todo... – y comenzó a subirle y bajarle el cuerito, el
frenillo que aun lo tenía y era lo que le hacía doler, de tanto que lo castigó
en la noche.


- Poné la boca mami, que voy a acabar... aunque sea eso, por
favooooorrrr... – no terminó su súplica cuando fuertes y ardientes chorros de
semen de su amado niño la bañaron, cuando abrió la boca solo pudo hallar los
restos de ese jugo maravilloso de su niño. Entonces le limpió la enorme cabezota
con la lengua, esperando que se le durmiera, pero no, el muchachito seguía tan
vigoroso como si recién comenzara. Mama se limpió toda esa leche derramada, se
desnudó, y lo ayudó a quitarse la ropa a él. Se sentó ella en el bidet, y le
dijo a Julito:


- Enjaboname toda la cajetita, luego la enjuagas y después
ponéme tu lengua... – Y así lo hizo Julito. Al enjabonar la vagina de mamá metió
sus dedos muy profundamente, casi con rabia y le mordía los pezones que estaban
erizados y duros. Y oyó la misma voz de la noche anterior:


- ¡Por favoooorrrrr, hijo... másssss rápido por diossssss....
Chupa fuerte las tetas de mamita... sácale lechita.... mi vidita chiquita, si
sos mejor que Andrés.... asiiiiiiiiii, por favorrrrrr.... – y lo atrapó por el
cuello, mientras se contorsionaba de placer y lo besó apasionadamente, metiendo
su lengua en la boca de ese hombrecito que la estaba haciendo gozar como a una
loca. Se puso de pié, lo agarró de la mano y lo llevó a su cama, la de Julito.
Este quería en la cama grande y ella le dijo que no, que por la noche iba a
venir Andrés y podía darse cuenta de algo. Hizo un 69 con el hijo que fue una
locura. Se excitó de tal forma porque el niño no cesaba de eyacular. Pedía sus
dedos en su cachucha y el niño se los negaba, por fin Julito logró que mami se
volteara y comenzó chuparle el culito, su lengua entraba fácilmente, estaba muy
dilatado. Hizo lo mismo que Andrés, metió sus dedos y mamá le pidió con
angustia:


- ¡Por favor, Julito!... poneme eso tan grande que tenés... –
él no la escuchaba, quiso oírla suplicar como lo había hecho con el otro, hasta
que escuchó el tono tan deseado -... ¡Mi amorcito... dale ese gusto a mamita....
por favorrrrr... Julitooooo... ponémela toda, aunque grite y llore, mi
vidita.... destrozale el culito a mamita... rompeselo mi vida...


- Si lo hago, ¿me la dejás poner por la concha?....- la
extorsionó:


- Siiiiiiiiii.... pero por favor, metemela ya, toda por el
culo.... ¡¡yaaaaaa!!... - Lo que nunca pensó mami que el nene ya tenía una verga
de hombre y mucho mas gruesa que su amante de la noche anterior. Julito, la
salivó y la puso en la puerta y con un grito de guerra empujó de golpe y se la
mandó hasta el fondo, oyendo un grito desesperado de mamá con lágrimas en los
ojos, pidiendo por favor que la sacara. Sin misericordia Julito se quería vengar
por lo de la noche anterior y siguió moviéndose. Galopando el culo de mamá con
ganas, cuanto más gritaba, más fuerte se la mandaba hasta los testículos. De
pronto la oyó;


- Julito... no me hagas caso.... más hijo.... más fuerte sin
piedad.... Ayyyy que lindo.... maaaaassss..... Maassssss... por diossssss que
maravilla de polvo que me estoy echando con mi hijo.... massssss....por
favor..... – y Julito no aguantó más y vomito dentro del culito de mami una
enorme cantidad de leche hirviendo, llenándole las tripas y Danny,
multiorgasmica terminaba una, dos, diez veces, hasta que los dos quedaron
rendidos uno sobre el otro en esa camita de plaza y media.


--00—


Era sábado Se durmieron. No oyeron pasos. Mamá Daniela con el
desarrollado miembro viril de su niño, aún dentro de su recto, que
increíblemente seguía rígido y cruelmente insertado en ese conducto perfecto. Un
resplandor, una luminosidad. Luego otra y así, varias. Luego los pasos se
alejaron. Nunca lo supo, ni el tiempo que pasó, ni por qué el despertador sonó a
las 16 horas, si ella nunca lo hacía sonar a esa hora. Siempre a las seis y
media de la mañana. Lentamente se fue despegando de Julito que seguí
profundamente dormido con una enorme sonrisa de satisfacción en su rostro. El
apareamiento había sido perfecto, lo demostraban los ojos de Danny, cargado de
un arrollador deleite que excitaba a quien la viera. Fue al baño. Se aseó, pero
al volver refrescada por el restablecedor golpe de agua caliente en todo su
cuerpo. Vestida y dispuesta a despertar a Julito, encontró su máquina
fotográfica sobre la mesa del comedor, ¡Hacia tanto tiempo que no la usaba!
Raro, ¿no? Además, era de esas instantáneas. Apretó el obturador y saltó una sin
imagen. La revisó, se le había acabado el rollo. ¿Qué pasó? Se preocupó. Pero
luego pensó que Julito la habría utilizado y la colocó en el lugar donde siempre
estaba. Ya le preguntaría. Y comenzó a cocinar algo. Fue a despertar al
muchacho, le costó hacerlo, era muy remolón. Luego de un buen baño, ya tenía la
comida lista y se sentaron los dos a merendar y mirar televisión. Nunca se
hablaba de lo que ocurría en la cama. Así se lo había enseñado mamá. De pronto,
la mami preguntó:


- Julito... ¿qué hiciste con la cámara fotográfica?... – el
niño, escondiendo una sonrisa, entre pícara y perversa, dijo sin mirar a mamá:


- ¡Nada! ¿Por qué?...- ella no le creyó:


- No... Sólo quería saber... como estaba, aquí, sobre la
mesa... pensé que la habrías usado...- Julito abrió grande los ojos y la miró
como asustado -... ¡Eh!... ¿qué te pasa?... Si la usaste no tiene nada de
malo...


- ¡Si, mami, la usé, anoche... te saqué dos fotos...


- ¿Anoche? ¿Con Andrés?...


- ¡Sí, mami!... ¿no te enojás?...


- No... Pero no debiste hacerlo...Para qué la querés, si la
tenés a tu madre siempre para vos... ¿dónde están?...- Y con la cabeza le señaló
su cama - ... Tráelas... – Julito, algo avergonzado, fue a su habitación y trajo
dos fotos. La madre las miró y se sonrió, luego le preguntó - ... ¿y las
otras?...


- No, mami... Solamente dos fotos saqué... y además, guardé
la cámara en el lugar de siempre... No la puse sobre la mesa... ¿qué te pasa
mami?...


- que no tiene más rollo... estaba casi nuevo... Sólo una que
saqué recién y sin imagen...


- ¿qué quieres decir con eso mami?... – Un silencio profundo,
ella miró al hijo y tembló:


- Que alguien estuvo esta tarde aquí... sacó fotos... se las
llevó...


- ¿A qué le habrá sacado fotos, mamá?... – preguntó
ingenuamente el muchachito:


- A nosotros dos en la cama, hijo...


- ¿Andrés?... – se asustó el muchacho:


- ¡No lo creo.... aunque todo puede ser...


- ¡Ya está!... – se miraron - ... ¡Mi papá!...


- ¿Que te hace pensar en él?... – Se angustió y se largó a
llorar - ... ¿qué pasa ahora, hijo? ¿Por qué pensaste en tu papá...


- El miércoles...


- ¿qué pasó el miércoles?...


- Estuvo en el colegio...


-¿En el Colegio? ¿Para qué?....


- Quería verme, vino con su moto nueva... y me dijo que iba a
venir a visitarnos cualquier día de éstos...- y se largó a llorar nuevamente
mientras la mami trataba de consolarlo -.... ¿Y ahora, qué va a pasar?...


--------


Fin primera parte


Si tienen alguna queja, por favor a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO


Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 0
Media de votos: 0


Si te gusta la web pulsa +1 y me gusta






Relato: MAMÁ DANIELA (yocasta) (1)
Leida: 1107veces
Tiempo de lectura: 15minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes



Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados












relatos eroticos












Webcams Porno Exclusivas


Principal | Libro de Visitas | Contáctanos | Envia tu relato | Mis Relatos Porno.com


audios relatos eroticostias tetorrasmujeres marcando coñoporno culos en pompaviejas calientes pornolesvianas trioabuelas putonascasadas infieles folladasrelatos vacacionesarrimones en el metroimagenes de incestosexo gratis cunilingusesposas sin bragasrelatos porno de amor filial hijo drogadictopeliculas porno padres e hijasporno gratis intercambiosesposas sin bragasparejas bisexmujeres culiandoporno de enanarelato erótico los juegos de tía paula 1 nalgoncito relatosporn madre e hijabolas chinas porntangas eroticoscasadas españolas pornoporno gratis despedidasrelatos de cruisingcicuentonas follandofollando en la graduacionhistorias reales eroticasfolladas de viejosgay violacionporno venezolanasrelatos eroticos sacala mi marido esta llegandoporno de calleporno de ancianas gratismadura viudaintercambio pornohermanita xxxrelatos de la panochita de mi sobrinaRelatos desvirguinacion viole a una de 15trios amateursporno con ancianafrailes follandoporno bisextu pprnocuentos porno gratisporrno madurasporno muy fuertexxx ancianafontaneros cachondosmovil todo relatosancianas arrugadas follandotrio familiar pornorelatos calientes madurasfolladas en la piscinarelatos eroticos recientesabuelos nudistasrelatos eroticos hombresmis vecinas lesbianasyonkis pornoporno de transexualesmasturbacion femenina xxxcaracas pornomasturbación analsexo gratis abuelacuentos de lesbianasporbo gratisabuelas calientessupositorios eroticosrelatos eróticos apretados en el coche del compadreporno cenicientarelatos de nuerasrelatos mi suegro es mi amantemasajes erotico pornoincesto de jugando con papá y terminó penetrandomemadura sensualmasajes eroticos pornostioysobrinarelatoslesbianas en el ascensorfotos eroticas de madurassado maso porncuentos eroticos cortoshistorias incesto gayporno gay masajistastetonas follando en la piscinatias maduras tetonasputillas lesbianasrelatos eroticos mi hermanitaporno y orgiasorno gaypornografia lesbica gratislesbianas follando en el cochechocho rasurado