webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
- 19 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
- 22 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
- Edad 19


Conexion desde su casa
"Imagen real"
Click to Download this video!


Relato: Esclavo del Principe de Roma



Relato: Esclavo del Principe de Roma


Esclavo del Príncipe de Roma



Los entresijos palaciegos romanos, se incrementaban…nos
encontramos en la etapa final del Imperio Romano; aquel Imperio, un día una
justa Republica en la que imperaba la ley, la justicia y la democracia, es ahora
un Imperio dirigido dictatorialmente por un déspota emperador, ya nada queda de
aquella Republica: el Imperio se desgaja, las legiones a penas dan abasto para
contener las fronteras de las hordas bárbaras, y en Roma, el despotismo imperial
alcanza cotas inimaginables…


En medio de tan compleja situación, alrededor del 300 aC.,
con el Imperio a punto de desgajarse, el emperador Cesáreo Augusto rige los
destinos del Imperio. Es hoy, día 25 de Junio, un día muy importante para
Caligula, hijo del Emperador, hoy será nombrado en un acto oficial ante los
patricios, los mandos militares y el pueblo, sucesor del emperador, príncipe
romano y general de los ejércitos.


No obstante, los rumores acerca del joven Caligula, de solo
14 años…son muchos, es tenido por el pueblo y la servidumbre romana, como un
joven cruel y malvado, que, henchido de poder y consentido por su padre, ejerce
su voluntad a sus anchas sin tener respeto por nada y por nadie. Llevaba toda su
vida, atendido por esclavos y esclavas que le hacían absolutamente todo.


Sin embargo Caligula, estaba a punto de dar un paso vital en
su vida…



Papa-dijo Caligula, dirigiéndose a su padre, que se
encontraba hojeando unos papeles-



Dime hijo-contestó-



Papa...me-dubito Caliguita, aun siendo joven, cruel y
arrogante, todavía guardada respeto a su padre-



Necesito un favor papa-concluyó-



¿Cuál?-volvió a preguntar su padre, sin levantar aún la
mirada de sus papeles-



Papa quiero un esclavo de mi edad-dijo rapidísimamente,
casi de forma ininteligible-



Bueno, habla con Pocilus y que él lo solucione-dijo aún
mirando a los papeles su padre, Pocilus era un consejero de su padre, y uno de
sus mejores amigos-



No papa…es que…lo que yo quiero es un patricio-contesto
miedosamente Caligula, consciente de que acaba de pedirle a su padre, nada menos
que un patricio por esclavo, los patricios eran los nobles romanos, gente rica y
acomodada-



¿Como dices?-dijo su padre, que por fin alzó la mirada de
sus papeles-



¿Un patricio? No eres consciente de lo que dices hijo, son
gente rica, protestarían; si lo que quieres es un esclavo joven, lo tendrás,
pero no un patricio-
sentenció su padre-



Papa, quiero un patricio, te lo pido como regalo, tu eres el
Emperador, si se oponen los aplastas, por favor papa
- Caligula no sabia
como, pero estaba consiguiendo convencer a su padre-



Umm…-pensaba su padre-



Está bien, tendrás un patricio, pero solo uno. ¿Esta claro?-pregunto
su padre-



Clarísimo papa-contesto feliz Caligula-



Bien, mandare a la guardia a buscar uno, cuando esté ya te
avisaré
-dijo su padre volviendo la mirada a sus papeles-


Caligula estaba feliz, por fin iba a tener un esclavo
patricio a su voluntad, así lo quería, quería un joven que no fuera pobre ni
sumiso, es más, quería un joven orgulloso, rico y pedante, tal y como eran los
patricios; el pensaba someterle, y pensó que someter a un pobre sumiso no tenia
ninguna gracia, llevaba años entre esclavos sumisos que se desvivían por
complacerle en todo, esclavos que con un solo chasquido ya estaban a sus pies,
esclavos que le temían y que sabían que su vida estaba en manos de su amo, su
propia existencia pendía de un hilo. Por eso Caligula, buscaba algo diferente,
en la Roma Imperial, la depravación sexual era absoluta, había esclavos niños de
todo tipo, los había castrados (a los que se llamaba eunucos) los había jóvenes;
la esclavitud no solo estaba permitida, sino que toda familia de bien debía
tener al menos si quería fraguarse un nombre social…



Y la familia imperial no era menos, Caligula había contado en
palacio más de 500 esclavos trabajando, todos sumisos, con un ridículo
taparrabos trabajaban más de 12 horas al día con la máxima eficacia y atendiendo
a todo, su vida dependía de ello.


Caligula, había visto incluso como un esclavo era matado por
atenderle mal…todo en palacio era muy estricto para unos pobres esclavos, que se
veían obligados a servir o a morir.


Pasada la medianoche, dos golpes resonaron en la puerta de
las dependencias imperiales de Caligula; levantándose de la cama en la que se
encontraba, fue a abrir, ante el encontró a Máximo Adriano, jefe de la guardia
imperial (los legionarios que protegían al emperador) éste, le saludo:



Muy buenas noches mi señor, príncipe Caligula-dijo Máximo
con el puño en el pecho, señal de respeto hacia sus superiores-



¿Que tal Máximo, que pasa?-preguntó Caligula, aunque ya
se imaginaba que pasaba-



Lamento haberle molestado príncipe, pero su esclavo ya está
en palacio-
dijo casi automáticamente Máximo-



Oh, bien, bien…-dijo Caligula, que ya se relamía de solo
pensar las torturas-



Llevadme hasta él general-dijo en tono autoritario a
Máximo-



Sígame príncipe-contestó Máximo-,


Y tras esto, ambos salieron de la habitación de Caligula,
nada mas salir, cuatro legionarios de la guardia real rodearon a Máximo y a
Caligula, eran la escolta, mas protocolaria que otra cosa pues el palacio era el
lugar mas seguro del mundo.


Caligula, siguió al general por el inmenso palacio durante
casi cinco minutos hasta que llego a uno de los salones del palacio; allí, en la
puerta, se hallaban otros dos soldados custodiándola. Estos, tras saludar
primero a su superior, el general Máximo y al príncipe Caligula, se aparataron y
por fin Caligula pudo pasar.


No pudo creer lo que vio…un chico joven, de unos 15 o 16
años, con melena rubia, alto y fuerte, se hallaba de rodillas en el suelo,
esposado de manos con una cadena que llevaba hasta una argolla en el suelo,
estaba llorando, y se hallaba casi semi-desnudo, solo con unas sandalias y su
túnica dorada rasgada y rota por la parte del pecho, signo evidente según pensó
Caligula, de que seguramente hubiera forcejeado con la guardia durante su
captura.



Señor, él es el esclavo-dijo Máximo a Caligula- al
tiempo, el joven patricio esposado, se sobresalto al oír que ya no estaba solo y
se puso de pies, con su túnica rota, sus cabellos rubios y la cara evidente de
haber estado llorando.



Perfecto-dijo Caligula, quiero estar a solas con el-



Si, señor, estos dos guardias estarán aquí afuera por si lo
necesita-
se apresuro a decir Máximo-


Máximo, y la escolta, abandonaron el salón dejando solos a
Caligula y a su esclavo, el joven patricio.


Caligula ya planeaba darle un buen recibimiento a su nuevo
juguete, las puertas y paredes del salón eran sólidas, nadie podrá oír los
gritos de mi esclavo pensó Caligula mientras reía diabólicamente….


El joven patricio, de nombre Argos, estaba temblando de miedo
ante la risa del joven príncipe y la maldad que las leyendas y los dichos
populares le atribuían. No sabia por que se encontraba ahí, ni por que le habían
sacado de su villa por la fuerza y sin dar ninguna explicación, no era por nada
que haya hecho pensaba…pero cuando su cabeza se disponía a dar más vueltas a su
situación, la voz del joven príncipe resonó en el salón.



Vaya, vaya… ¿Cómo te llamas esclavo?-pregunto altivo
Caligula, sabedor del poder que en ese momento tenia sobre Argos-


Argos, que lo único que deseaba era salir de allí cuanto
antes, se apresuro a contestar al joven príncipe.



Mi nombre es Argos, señor…-dijo el joven patricio al
tiempo que agachaba la cabeza en señal de respeto al príncipe-



Umm…Argos, no, lo siento pero te has equivocado-dijo
misteriosamente Caligula; Argos, invadido por el terror, no sabia que había
hecho-



Te llamas esclavo, puto miserable, tu nombre aquí, ante mí,
no vale nada-
concluyó Caligula, que según lo dijo, se había acercado hasta
Argos de modo que el, arrodillado y con la cabeza baja, solo alcanzaba a ver las
sandalias del joven príncipe; Argos, sorprendido y aterrado por lo que acababa
de decir Caligula, se apresuro a contestar sin mirarle-



Señor, le juro por dios que yo no he hecho nada-dijo
Argos entre sollozos, lo siguiente que se produciría, iba a marcarle-



Mírame-contestó Caligula-


Argos, aún muriéndose de miedo, obedeció al príncipe porque
creyó que sino podría ser peor…le miro, le vio por fin y hallo en su rostro una
mezcla de ira y lujuria…pero le vio por poco tiempo, al instante, Caligula
asestó un poderoso bofetón en la cara de Argos, éste, ya definitivamente
invadido por el pánico, se abrazo a los pies de Caligula en busca de clemencia…



Señor, se lo suplico, perdóneme…-dijo Argos entre
lagrimas, con la voz entrecortada y aun sin saber porque pedía perdón aunque
abrazado a los pies de Caligula-



Vas a aprender esclavo, lo harás por la fuerza, pero lo
harás; a partir de ahora me llamaras Amo, ¿¿está claro escoria??-
Pregunto
Caligula mientras le propinaba una patada en el pecho a Argos-



Si Amo, se lo juro, pero no me pegue más se lo suplico…-contestó
Argos, aún llorando y besándole los pies a su recién estrenado Amo. Caligula, al
ver que su esclavo le suplicaba que no le pegara más y como le besaba los pies,
soltó otra carcajada y dijo a continuación:



Así me gusta escoria…-dijo Caligula al tiempo que se
alejo de Argos y empezó a andar por la estancia, el salón.


Argos estaba desesperado, su situación era insostenible, el
era un patricio, su familia era rica y de la nobleza, él mismo tenia en su villa
a dos esclavos sirviéndole y ahora…todo era muy diferente, pensó que si al
príncipe se le había encaprichado tenerle, no podría hacer nada para impedirlo,
ni el ni su familia podrían competir jamás con la familia Imperial, Argos se
puso nuevamente a llorar…su llanto se vería nuevamente interrumpido por la voz
de su Amo:



Prepárate esclavo, me la vas a chupar-dijo Caligula con
voz decidida y aún andando por la estancia. A Argos tras oírlo, de dio un vuelco
el corazón, el no era gay, era imposible que el hiciera eso.


En la Antigua Roma y en la Antigua Grecia, la homosexualidad
estaba permitida, legalizada y era bien vista por la sociedad. No todo el mundo
la practicaba claro está; pero la existencia de esclavos sexuales (algunos de
menores de incluso doce años) acreditaba que mucha gente era homosexual o
bisexual.


Pero no, Argos no era homosexual ni bisexual, pensó en ese
momento, que debía proteger su honor a toda costa, y por un momento, olvido que
el que se había autoproclamado como su amo no era un cualquiera, era el
mismísimo Príncipe e hijo del Emperador; y aún con todo eso, Argos, con cara
desafiante y voz potente contestó:



No soy marica y no pienso chuparle nada-craso error el de
Argos; Caligula se paró en seco y empezó a maquinar su venganza…podría pegarle
una paliza pensó, pues aunque el joven patricio era mas corpulento y fuerte que
él, estaba encadenado…pero no, Caligula, finalmente, se acercó a Argos y saco de
entre su túnica su polla…Argos se quedó sorprendido, Caligula portaba un gran
miembro pese a su joven edad, mas grande que el suyo, de aproximadamente 21 cm…


Argos deseaba que Caligula muriese, le odiaba, éste había
agarrado su polla y había empezado a masturbarse delante de Argos. Por fin y
tras 10 minutos de frenética masturbación, Caligula eyaculo en el suelo, se
sacudió su polla y se la volvió a guardar.


Argos creyó que por fin había acabado su suplicio, pero no,
una vez mas, la voz de Caligula volvió a resonar en el salón:



Eres un miserable esclavo, y vas aprender a obedecerme…de
momento, mi semen que esta en el suelo, será tu única cena, y será también tu
única comida hasta que aprendas a obedecerme-
y con las mismas, Caligula
emprendió el camino de regreso a la puerta, se marchaba…Argos volvió a empezar a
llorar desconsoladamente, su situación era horrible y desesperada, iba a morir
de hambre o quizá algo peor sino hacia lo que su "Amo" le ordenaba.


Cuando Caligula alcanzó la puerta, se dio la vuelta y dijo:



Te aconsejo que te tragues mi semen cuanto antes, porque sino
te lo haré tragar yo, y fresco esta mejor
- Caligula soltó una ultima
carcajada antes de salir definitivamente y dejar a Argos allí, muerto de hambre
y de frió, temblando, llorando completamente asustado y con ganas de
morirse….pero eso solo era el principio…


Transcurrieron dos días hasta que Argos volvió a ver al joven
Príncipe, ahora su Amo…Durante ese tiempo, Argos había casi desfallecido: sin
comer, sin beber, sin poder erguirse del suelo (pues la cadena era demasiado
corta), sin poder casi dormir, helado de frío y hasta se había orinado encima.
El joven Argos, otrora un adolescente rico, orgulloso, fuerte, atractivo,
deseado y hasta envidiado, era ahora solo un esclavo del Príncipe Caligula, un
esclavo humillado y vejado, degradado hasta limites infrahumanos sólo por no
obedecer a su Amo.


Argos estaba muy sorprendido por el comportamiento del
Príncipe, estaba preparado casi para cualquier tormento físico, pero no estaba
preparado para morir de inanición, así, de esa forma tan humillante, en el suelo
y rodeado de su propio orín.


Muy lejos del salón en el que se encontraba Argos y en el que
pronto entraría Caligula, estaba Cesáreo, el Emperador y padre de Caligula
avanzaba con rapidez escoltado por la guardia Imperial hacia el salón del trono,
allí le esperaban la familia patricia de Argos: en total, el padre, la madre sus
dos hermanas y cinco criados.


El emperador atravesó las puertas de mármol de acceso al
salón del trono y se dispuso atender a la familia, que le expuso con delicadeza
y comedimiento, la situación de su hijo Argos; Cesáreo, bien consciente de la
situación y ante la imposibilidad de contentar a la familia sin enfadar a su
hijo, dispuso que diez criados pertenecientes al Imperio les fueran regalados a
la familia a cambio de su hijo. El trato se iba a cerrar sin mayor problemas
cuando de repente, las puertas del salón se volvieron abrir y esta vez fue el
joven Príncipe quien las atravesó.


Dirigiéndose a su padre, cuando llegó, le hablo en privado:



Padre, ¿Qué están haciendo ellos aquí?


Les estoy contentando a cambio de tu infantil capricho-contestó
enfadado el Emperador-



¿Les vas a regalar diez criados?-Preguntó el Príncipe,
que leyó por encima el acuerdo que su padre estaba a punto de firmar-



Si, diez criados a cuenta del Imperio, no puedo permitirme
una revuelta entre la nobleza solo porque a ti se te haya antojado un patricio-
el
enfado del Emperador iba subiendo de tono; entonces, Caligula vio en ello una
importante oportunidad, le obligaría a su padre a que la familia de Argos
firmase un contrato por el cual renunciarían a su hijo y legitimaban su
condición de esclavo, eso seria fantástico pensó Caligula-



Papa, que te firmen un contrato de cesión de Argos, sino
quizás luego quieran reclamártelo, hazme caso por favor papa-
sonó muy
convincente el joven Príncipe, y su padre, le creyó y así lo hizo: la familia de
Argos recibió diez criados a cambio de un contrato en el que renunciaban a su
hijo-


Caligula estaba pletórico, Argos ya era definitivamente suyo
ahora también por derecho, pensó en enseñarle el contrato a Argos para
humillarle aún más…pero aún tenía algo pendiente que hacer con Máximo Adriano,
jefe de la Guardia Imperial. Le fue a ver a su despacho.



¡General!-grito Caligula nada mas entrar para reclamar su
atención. Máximo, que estaba liado en sus asuntos, se levanto inmediatamente,
cuadrándose y llevándose el puño al pecho para saludar al Príncipe-



Mi señor, muy buenas noches señor, ¿Qué desea señor?-preguntó
Caligula intrigado-



Veras Máximo…tú y yo, somos amigos, y tú, te debes a mí, ¿no
es así?-
enuncio Caligula acercándose a Máximo-



Así es mi señor, mi deber como general jefe de la Guardia
Imperial es protegerle a usted y a su padre y hacer lo que se me ordene señor
-contestó
poniéndose aún mas firme y levantando la cabeza-



Bien…en ese caso, quiero que te deshagas de la familia de mi
nuevo esclavo
-dijo Caligula, con aire totalmente frío y volviéndose, con
tono tranquilo y sereno, como si ordenase ejecuciones sumarisimas todos los
días-


A Máximo se le heló el corazón, era un aguerrido general con
miles de asesinatos a sus espaldas, miles de bárbaros que amenazaban el Imperio,
pero esto…esto era diferente, era una familia romana y además de patricios, así
que contesto…



Mi…mi señor-le tembló la voz- No estoy seguro de que
eso vaya a ser posible mi señor…-
y tembló aún más-


Caligula, que estaba decido a arreglar el asunto, pensó que
debía ser lo que era, un Príncipe:



Me da igual si es posible o no, lo harás o me encargare
personalmente de que tu cabeza sea arrastrada por el foro ¿esta claro general?



La tensión era insoportable, Máximo tenía que obedecer y así
contestó:



Está claro mi señor, así se hará-contestó-



Estupendo Máximo amigo mío-contestó Caligula al tiempo
que le volvía la sonrisa a la cara- Sabia que tú y yo íbamos a entendernos
perfectamente ¿eh? Que sea esta noche, y cuando esté, me informas-
concluyo
Caligula-



Si mi señor-contesto Máximo-



Ah, otra cosita general-se volvió Caligula- Encargate
de hacerlo tú personalmente-
y tras decirlo, se encamino hacia la puerta
mientras Máximo le reverenciaba-


Caligula se dirigió a ver a Argos, eran ya las 0:00 de la
noche, y hacia dos días que no le veía, esperaba que su estrategia de
abandonarle hubiera dado resultado.


Llegó por fin al salón y allí estaba Argos, tirado en el
suelo de mármol, dormido y tiritando de frío.


Llego hasta el y sin más contemplaciones le asesto una patada
al tiempo que gritaba:



¡Despierta esclavo estupido!



Argos, sobresaltado y asustado al volver a oír y a ver la voz
de su amo, se abrazo de nuevo a sus pies.



Oh mi señor, soy su esclavo se lo juro, haré todo lo que
usted me diga, pero permítame vivir se lo imploro
-lloró Argos- Caligula
estaba muy sorprendido, dos días sin comer y el arrogante patricio, estaba
arrodillado a sus pies y suplicando por su vida, que gran progreso pensó el
joven Príncipe.



Ni vivir te mereces escoria…-dijo con odio y frialdad
Caligula, al tiempo que de un empujón, se le quito de encima. Argos pegó su cara
al suelo mientras lloraba desconsoladamente…



¿Así que…no eres un marica y no piensas chuparme nada no?-pregunto
con sarcasmo Caligula, Argos completamente invadido por el pánico, apenas atinó
a decir…



Mi señor, perdón, se lo suplico perdóneme, haré todo lo que
usted me diga…



Caligula, con cara de ira le pegó a Argos una sonora bofetada
y dijo:



Escúchame escoria, yo no perdono ¿entiendes? No te mereces mi
perdón sino mi ira, de aquí en adelante no te pienso pasar ni una, y es más,
pagaras por lo que me dijiste imbecil.



Argos estaba completamente humillado y asustado, no sabia que
decir así que solo profirió un tímido Si señor.


Así me gusta…-contestó Caligula- Ponte de rodillas, me
la vas a mamar…si lo haces mal, me muerdes o me no me gusta, te daré tal paliza
que desearas morir ¿¿esta claro escoria??-
grito Caligula-



Si señor-volvió a contestar Argos, ya completamente
consciente de que era el esclavo de un Amo muy muy enfadado-


Caligula se saco su polla y se la metió en la boca a Argos,
al principio le dejo hacer a el, pero Argos estaba tan asustado que por no
querer hacerle daño en la polla a su amo, casi ni se la chupaba. Así que
Caligula le agarro la cabeza con las dos manos y empezó a follarle la boca con
su polla, era consciente de que estaba ahogándole, porque su polla era grande y
Argos estaba asustado y casi se había olvidado de respirar…pero no le importaba,
siguió follandole con fuerza mientras veía con cara de placer como Argos luchaba
por no ahogarse.



¿¿Te gusta eh escoria??-grito Caligula mientras aceleraba
sus embestidas-



¿¿Quién es ahora el marica?? Eres TÚ el que tiene mi polla en
su boca, escoria inmunda.



Caligula siguió gritándole poseído por el placer de la
follada, humillándole y haciéndole sentir como lo que era, un esclavo y un
putito que estaba siendo follado por su Amo.


Siguió follandole durante quince minutos, hasta que saco la
polla de la boca y le dijo:



Saca la lengua puto, vas a tragarte la lefa de tu Amo,
escoria.



Argos obedeció y Caligula pronto se corrió en su lengua, muy
abundantemente. Argos por supuesto no tuvo otra que tragárselo todo, le supo de
sabor extraño, muy caliente…era la lefa de su Amo, tendré que acostumbrarme a
ella pensó.


Tras tragársela, aún tuvo que limpiarle la polla a su amo…Bien
esclavo, lo has hecho bien…
-dijo Caligula suspirando-


Argos agacho la cabeza y volvió a abrazarse a los pies de su
amo, ya era completamente consciente de que no le quedaba otra salida que servir
a su Amo si quería vivir.



Le diré a alguien que te suelte las cadenas y te libere.
Quero que te bañes y te limpies bien, te pongas una toga blanca, te den algo de
comer y descanses esta noche, mañana ven a buscarme a mis aposentos, di a la
guardia que vienes de mi parte ¿lo has entendido todo esclavo?
-preguntó con
calma Caligula-



Si Amo, gracias Amo…-contesto Argos sin levantar la
cabeza de los pies de Caligula-



Así me gusta putito-respondió Caligula al tiempo que se
marchaba-


Argos se empezaba a dar cuenta de que se estaba enamorando de
Caligula, el joven Príncipe era muy apuesto, aún con 14 años tenia una gran
polla, era de pelo negro y corto pero peinado como pincho, llevaba siempre una
corona de laurel de plata en su cabeza, era de ojos verdes y mirada fría y
penetrante y casi siempre llevaba puesto una túnica blanca con bordes de hilo de
oro que le llegaba hasta el suelo, en sus pies, unas sandalias. Había visto
también como Caligula podía vestir con traje militar, consistente en una especie
de falda de tiras de cuero, unas botas-sandalia que llegaban hasta la rodilla, y
un armazón rojo como las tiras del cuero, en el que estaban dibujados la forma
de los músculos del pecho. Aparte podía portar también un brazalete e incluso
una capa roja…


Argos estaba tan confuso…¿¿como podía ser que le gustara ese
chico que le humillaba y le sometía??...quizá su destino fuera servir a Caligula
como esclavo…


Y por primera vez, Argos, se alegro de ser el esclavo de
Caligula, sentía que amaba a Caligula y que quería estar con él, a sus pies para
siempre….por fin Argos recobraba la sonrisa y era por su Amo. No le dio tiempo a
pensar mucho más porque al instante un soldado romano entró en el salón y le
quito las argollas que le oprimían, volvía a ser persona y era por orden de su
Amo….


Caligula descanso esa noche, con la satisfacción de saber que
su esclavo ya era verdaderamente esclavo, estaba seguro de que a partir de ese
momento, Argos le serviría con fidelidad, sumisión y entrega totales.


A primera hora de la mañana siguiente, estando Caligula en
sus aposentos, sonó la puerta, Caligula creyó que Argos, y ya se preparaba para
comprobar personalmente como un joven patricio se había transformado en un
putito esclavo…pero no, tras abrir la puerta, Máximo Augusto apareció ante el…



Buenos días mi señor-dijo Máximo llevándose nuevamente el
puño al pecho-



¡Máximo!…pasa, pasa-contestó efusivamente Caligula-



Mi señor…su encargo ya…ya está-dijo casi en un susurro
Máximo-



¡Oh estupendo!, y cuéntame, ¿como fue? Quiero detalles,
general-
pregunto con cara de malicia Caligula-



Pues…yo mi señor, y cinco soldados mas de la guardia, por
supuesto de total confianza, asltamos esta noche la villa y les pasamos a todos
a cuchillo, yo personalmente maté a sus padres. Pero todos han sido asesinados,
incluidos los criados-
concluyo Máximo-



Excelente, excelente y… ¿gritaron mucho? ¿Suplicaron piedad?
Jajá-
rió Caligula absolutamente divertido ante el sufrimiento ajeno-



Si mi señor, todos gritaron mucho, los criados nos pidieron
piedad, nos suplicaron que les usáramos, vejáramos o explotáramos pero que no
les matáramos, pero nosotros entonces les cojimos y les col…



Pero de repente, y como la puerta de los aposentos del
Príncipe había quedado abierto, se pudo oír…



Amo…-era la voz de Argos llamando a su Amo-


Caligula se volteó y vio a Argos en el quicio de la
puerta…estaba resplandeciente, ya no era el chico demacrado de antes…aparecía
ante él, con una toga blanca que le llegaba hasta media pierna por debajo de las
rodillas, y sin mangas en los brazos, con un cuello en pico y portando unas
sencillas sandalias. La melena rubia de Argos volvía a estar limpia y los ojos
azules volvían a brillar con pavorosa intensidad…realmente Argos era un joven
guapísimo, degradado a esclavo, pero guapísimo no obstante…


El general Máximo no pudo apartar la vista del joven, era
realmente bello y Máximo le deseó con fuera…



Ah mi putito-contestó Caligula-



Mi señor, si lo desea me marcho y…les dejo solos, señor-se
apresuro a decir Máximo-



Si, si, será lo mejor, cierra al marchar y ordena que nadie
entre
-contestó Caligula-



Si mi señor-contesto Máximo despidiéndose del Príncipe
con el puño en el pecho-


Con las mismas, Máximo abandono los aposentos del Príncipe.


Nada mas cerrarse la puerta y desaparecer Máximo, Argos cayo
inmediatamente de rodillas ante Caligula, y se arrastro hasta el…



Señor…yo…-comenzó a decir Argos-



Silencio putito, no te he dado permiso para hablar, anda ven
aquí
-dijo Caligula al tiempo que se sentaba en un sillón- Argos le siguió
hasta el, de rodillas y no pudo evitarlo…vio las piernas de su Amo, cuanto
quería a su Amo…se abrazo a ellas buscando la protección de su Amo.



Eres un puto marica esclavo… ¿lo sabias?-rió Caligula-



Si señor…soy su puto y su esclavo señor, y quiero serlo para
siempre
-contesto avergonzado Argos-


Caligula quedo plenamente satisfecho con aquella declaración
de fidelidad y sometimiento infinitos, su estrategia no solo había dado frutos
sino que había resultado mucho mas efectiva de lo que el mismo esperaba, no
obstante, debía mostrarse firme y frío ante su esclavo, pues él era un Príncipe
y su Amo, era superior…



Oyeme bien puto miserable…-dijo Caligula, Argos casi se
mea encima del susto y ya se preparaba para pedirle perdón…-



Tú eres mi esclavo, y yo, soy tu Amo, tu Señor y tu Dios, mi
vida es tuya, me pertenece, tú no dispones de ella…yo hago lo que quiero
contigo: te castigo o te premio, pero sea lo que sea lo decido yo, tú aquí no
mandas nada, eres solo un puto marica que me sirve. Por lo tanto te advierto,
cuídate mucho de tratarme como si fuera tu novio o tu concubino, porque si lo
haces te juro que te romperé en pedacitos…¿¿¿te ha quedado bien clarito
miserable???



Semejante y tremenda exposición había dejado a Argos sin
habla, humillado, se sentía nada, menos que nada, una mierda inservible…no sabia
si contestar o llorar y suplicar…



Si señor, claro, muy claro señor….-dijo Argos en un
siseo-



No me basta, mírame a la cara esclavo-ordeno Caligula-
Argos no miraba en ningún momento la cara de su Amo, solo hacerlo se sentía
avergonzado, sometido y humillado, era indigno de mirar a su Amo a los ojos, le
daba miedo…pero lo hizo, y la mirada que halló en los ojos de su Amo le causo un
escalofrió tremendo, tal, que tuvo que volver a bajar la mirada a los pies de su
Amo…



Así me gusta esclavo, acostúmbrate a temer mi mirada, mi sola
presencia debe causarte pánico, yo soy tu Amo y me temerás, lo harás te guste o
no, te daré motivos…y te juro que cuando veas mis motivos, una sola palabra mía
te producirá el mayor de los terrores inimaginables
-concluyo Caligula-


Argos no sabia que hacer ni que decir, aguardaba abrazado a
las piernas de su Amo que pasase la tormenta y llegase la calma…y eso que su Amo
solo estaba advirtiéndole, aún no le había visto enfadado…



Bueno, ya está bien por hoy-dijo Caligula consciente de
que sino hacia algo para relajar la situación, su esclavo moriría de miedo-



Chupame un poco los pies, besamelos, son los pies de tu Amo,
así que venga
-ordenó Caligula-


Argos no se lo pensó dos veces, y se puso a lamerle y besarle
los pies a su Amo, con devoción y entrega…lo reconocía, adoraba a su Amo, no
sabia como había pasado pero en apenas cuatro días, se había vuelto un perro
fiel de su Amo, y el estaba encantado, un Amo guapo y poderoso…


Había nacido, un nuevo esclavo en el inmenso Imperio Romano,
el esclavo del futuro Emperador del mundo…



Espero que les haya gustado mi primer relato, les pido
disculpas por las inexactitudes y los errores históricos, que seguro que son
muchos. Les agradecería mucho sus opiniones o lo que tengan a bien por decirme o
sugerirme…


Escriban a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO




Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .



Número de votos: 1
Media de votos: 5.00


Relato: Esclavo del Principe de Roma
Leida: 8742veces
Tiempo de lectura: 19minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes



Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados



telatos porno incesto























Webcams Chicas de meha-sandal.ru
Todo sobre acuarios
Si te gustan los acuarios, suscribete a neustro canal de youtube !!!
Pulsa aqui abajo .



Datos Legales de acuerdo con las leyes españolas LSSI e internacionales 18 U.S.C. 2257

Portal de contenido adulto administrado por :

Principal | Libro de Visitas | Contáctanos | Envia tu relato | Mis Relatos Porno.com



chicas follando con abuelosrelatos sexo caserorelatos muy picantesrelatos me gusta mi compadrecuarteto de lesbianasxxx ancianarelatosporno infinidad alta sociedadpormo sexovioladas pornomujeres hipnotizadasmama noel pornrelatos de incestporno gratis violacionesmadurita follando por dinerosexo gratis con viejoshistorias eroticosporno abueladmis relatos pornabuelas muy putas follandorelatos eroticos de veranomamadas de cucamamon de culo y de pinga es miabuelo relatosorgis gaysexo en grupo caserome folle a mi primafollar hermanosporno tranxesualessexo gay madurosanal extremo gayporno con transexualesme gustan las madurascornudo consentidonobita follando con shizukacamioneros gaysproposiciones porno relatos anonimassexo abuela nietomonjas padrenuestro erotico onlineporno borachasexperiencia con travestiporno erótico gratismadres guarras gratisRelatos eroticos la señora del autolavadolesbianas chupandose el culoswinger relatosvideos amor filialmadura hermosaorgasmo forzadoporno zorrasuniversitarios pornoAtada y tortura en ombligo relatosdespedidas porno españolasjuegos de rol pornovideos porno trios hmhmama calienteschicas borrachas violadasmi abuelo me masturbafollando a su hija borrachadesvirgandole el culoseparadas cachondasshizuka doraemon porncornudos amaterporno lesbico fuerterelato tabuurgias pornofollar con desconocidosrelatos agujas en nalgasrelatos eroticos fetichismotrio con noviamadura follada en el campochochos eroticosexhibicionista en el bustrasexual pornoporno mi primera vezporno gay virgenesmadre he hija follando juntasporno gratis fontanerosme folle a mi madre dormidamasturbaciones de hombreswebcams porno baratasRelatosporno mi hija y mis sobrinas me hicieron trampa parte 2mama hijo pornotías con tetas grandes