webcams porno webcams porno webcams porno



Pulsa en la foto
- 19 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real



Pulsa en la foto
- 22 anos


Conexion desde su casa
"Imagen real"


Pulsa en la foto
- Edad 19


Conexion desde su casa
"Imagen real"
Click to this video!


Relato: Gracias abuelo (1)



Relato: Gracias abuelo (1)

¡Gracias abuelo! (1)



Mi abuelo es campesino y pícaro, lo que se dice "un viejito
verde", que me enseñó a manejar el tractor cuando yo tenia 15 años y me hacía
sentar en su falda para conducirlo; allí él aprovechaba para acariciarme las
piernas y hasta a veces lo hacía con mis senos. Nunca le dije nada porque en el
fondo eso también me gustaba, hasta me ponía un short corto para sentir sus
caricias directamente sobre mi piel. Pero, aparte de esos toqueteos o de algunas
otras caricias como al descuido, nunca había osado ir más lejos. Esos recuerdos
me perseguían y excitaban, fue hasta que un día decidí que sería yo quien lo
empujaría para ir más allá de sus manoseos.



Mamá preparó todas las cosas y nos fuimos a pasar el primer
día del año al campo como era nuestra costumbre y, cuando íbamos en el auto por
la ruta, yo iba leyendo un relato de incesto que me excitaba bastante. En
realidad, lo que más me excitaba era lo que yo misma me había propuesto y que me
venía imaginando desde hacía un tiempo atrás. Yo deseaba llegar rápido al campo
para ver a mi abuelo.



Mi abuelo era cariñoso, pero debo reconocerlo que es un
campesino brusco, hosco y bruto, medio flaco, alto y sus manos enormes parecían
tenazas, que cuando tendía la mano te las estrujaba y te dejaba silbando de
dolor. Recuerdo cuando entramos al campo, yo ya estaba exaltada, invadida por la
lujuria de mis pensamientos, ansiosa y totalmente excitada. Mi mamá estacionó
nuestro auto debajo del árbol y al primero que vimos aparecer fue al abuelo que
sonreía de vernos llegar. Después aparecieron mi tío y mi tía. Bajé del auto
contenta y abracé con fuerza a mi abuelo que no veía desde hacía dos años,
porque yo me había instalado en España. El respondió ese abrazo pegándome contra
su cuerpo y me cerró tan fuerte que casi me rompió las costillas. Pero era esa
brusquedad que tanto extrañaba y me excitaba.



Yo me había propuesto seducirlo desde el primer minuto y así
comencé a hacerlo. Nos quedamos todos parados en la puerta de la casa y mi
abuelo dijo que estaba muy linda, y todos estuvieron de acuerdo que mis 27 años
me venían muy bien, inclusive mi madre asintió con una sonrisa. Enseguida
preparamos la mesa para el almuerzo porque ya era mediodía pasado.



Mi abuelo se comportaba como siempre, me miraba con deseos y
yo aproveché eso para acercarme muchas veces a él en forma de abrazos, de
palmadas en la espalda y hasta usé una sonrisa seductora que lo desconcertaba un
poco, y como siempre me senté a su lado. Yo pensaba en ese juego que me había
propuesto con él y mis ansias aumentaban. Mi deseo sexual crecía a cada minuto,
con solo imaginarme que iba a provocarlo hasta que él me deseara
desesperadamente; entonces apoyaba mi pierna contras la suya, otras veces lo
abrazaba refregando mis senos contra su cuerpo.



Cuando terminamos de comer, todos decidieron irse a dormir la
siesta, inclusive mi abuelo. Le pedí que si veía que yo dormía mucho y mi mamá
ya se había levantado, que fuera a despertarme. El asintió con la cabeza y se
fue a su dormitorio. Yo tenía puestos un pantalón blanco con la cintura baja,
una remera escotada color turquesa y debajo, una malla de baño de muchos
colores. Antes de acostarme me saqué los pantalones y me quedé con la bombacha
de la malla de baño y la remera, y así me fui a dormir.



A las 6 de la tarde él abrió la puerta del dormitorio y me
miró desde allí con una sonrisa. Yo me senté en la cama, lo invité a pasar y le
hice un lugar al lado mío para que también se sentara. Mi abuelo se sentó casi
recostado en la cama y me hizo algunas preguntas, sobre mi viaje a España
mientras me miraba las piernas y yo le aclaré que lo que tenía puesto era una
malla. El hablaba y me miraba, y yo mostraba mis piernas completamente porque no
tenía ninguna sábana que las cubriera. Pero no se animó a tocarme, ni siquiera
como lo había hecho muchas veces casi al descuido y cuando dijo "Bueno, vamos a
tomar unos mates", para provocarlo más salté de la cama y delante suyo me puse
el pantalón. El parecía un poco sorprendido de mi osadía, pero me miraba con
deseos que ya no podía ocultar y yo disfrutaba de eso, quería lograr que él se
abalanzara contra mí en cualquier momento, sin poder controlarlo y seguí toda la
tarde con ese objetivo.



Después de tomar mates, traje mis fotos de España para
mostrárselas. Yo me ubiqué frente suyo y tirada sobre la mesa, dejándole ver
bien mis senos, le iba explicando cada foto. El tiernamente me tocó la cabeza
como lo hacen los abuelos y me dijo que estaba contento que no me había olvidado
de ellos y de que siga yendo a visitarlos cuando iba de vacaciones a la
Argentina.



Luego fuimos al galpón donde guardaban los tractores y cada
vez que me agachaba o me inclinaba él podía ver mis senos y se lo hacía cada
cinco minutos. Entonces recordó cuando yo era chica y manejaba el tractor: "Eras
un peligro" dijo. Entonces le dije: "Nooo, yo manejaba bien, además fuiste vos
el que me enseñó a manejar!, ¿te acordás? yo iba sentada con vos en el asiento.
Al final vos no me tenías fe". Allí él respondió: "Si, como que no, mira ahora,
te tomas esos aviones grandísimos y te vas a Europa. ¡Cómo no te voy a tener
fe!" y reímos de eso.



De pronto, señalando mis tetas preguntó si me las había hecho
reducir, a lo que le dije que no, que estaban como siempre; luego preguntó si
estaba sola, si no tenía algún "candidato". También respondí que no, que debería
estar fea porque nadie me miraba desde que había vuelto de viaje. Entonces le
pregunté: "y vos, que sos mi abuelo ¿qué opinas?, ¿no estoy linda?" y él solo
atinó a decir : "ojalá yo tuviera 10 como vos" a lo que respondí : "¡Ehh, con
una es suficiente!" Después retornamos donde estaba la familia, ya había
transcurrido toda la tarde y mi tía y mi madre preparaban la cena.



Durante todo el día me había sentido excitada y mientras más
pensaba en su rudeza, mientras más pensaba en sus antiguos manoseos sobre mi
cuerpo, mientras más pensaba en lo prohibido de mis ideas incestuosas, más
sentía en mi cuerpo la invasión del deseo y de una lujuria libidinosa, que hasta
podría haber llegado a tener un orgasmo solo con mis pensamientos de endogamía.
Pensé que si no pasaba nada con mi abuelo, me iría al baño a masturbarme, porque
ya no lo soportaría. Entonces me levanté de la mesa con la excusa de ver el
cielo que estaba todo estrellado. Un minuto más tarde mi abuelo me seguía y yo
comencé a caminar hacia el parque comentando lo linda que estaba la noche. El
venía a mi costado y le propuse que siguiéramos caminando por el camino que
entra al campo.



Era una noche espléndida, con una luna llena que parecía un
farol y que nos permitía ver bien por donde caminábamos. Mi abuelo puso su brazo
sobre mi espalda y yo le tomé la mano como para que no me soltara. El habló de
lo lindo que sería tener una mujer para llevarla abrazada así, y le respondí que
sí, seguramente, pero no una nieta sino una mujer, y también nos reímos de eso.
Luego le pregunté si le gustaría tener una mujer en su cama y respondió que si,
que le gustaría mucho. Así llegamos hasta la tranquera y ahí nos quedamos
parados frente a frente. Yo hice otra broma, riéndome le pregunté: " ¿ y vos te
lo aguantarías con tus 75 años?" y él respondió rápido: " ¡Claro!... Yo estoy de
diez" y volvimos a reír de eso.



De pronto se hizo un silencio entre nosotros, mi abuelo me
había tomado de las manos y me miraba fijo a los ojos. Yo pensaba decirle que
podía usar mi cuerpo para cumplir su deseo de tocar una mujer, pero no hizo
falta. El volvió a hablar del tamaño de mis senos mientras los tocaba sobre mi
remera con sus dos manos.



Esa noche me había vestido de manera de gustarle. Llevaba un
bermudas corto que dejaba ver bien mis piernas y una remera con breteles color
piel adherida al cuerpo, sin corpiño. La noche estaba fresca y mis pezones se
marcaban a través de la remera. Mi abuelo tocó el contorno de mi cintura varias
veces con sus manos subiendo y bajando, después tomando los breteles de la
remera los dejó caer mientras me preguntaba si hacía toples; le dije que no,
pero que en España sí se hacía toples. Entonces preguntó "¿así?" y bajó mi
remera dejando mis senos al aire. Yo me quedé callada y dejé que mirara y tocara
mis senos. El los apretaba con sus manos como quien toma dos pomelos, pero no
acariciaba mis pezones como yo hubiera querido. Después me abrazó apoyando mis
senos contra su pecho. Me abrazó tomándome por la cintura y allí sentí su sexo
erguido y duro apoyado sobre mi pelvis. Yo respondí ese abrazo con una mano
tomándolo por la espalda, sintiendo su respiración cerca de mi oído. Pero eso no
era suficiente para lo que me había imaginado y poder calmar mi excitación
porque estaba sedienta de placer, y humedecí mis dedos y yo misma me toqué los
pezones dándome pequeños pellizcos. El me preguntó si podía tocarme la vagina y
le respondí que si. Enseguida quiso meter su mano por mi pantalón, pero como
estaba prendido no podía, entonces yo lo desabroché y él pudo meter su mano para
tocar mi cola, un poco mi clítoris y terminó metiendo su dedo en mi vagina con
cuidado, casi como un chico que recién tiene su primera relación sexual y está
temeroso. Mi pantalón y mi bombacha se cayeron al piso, quedando agarrados entre
mis pies. Yo estaba desnuda, al aire libre, en el medio del camino, mi remera
estaba enrollada en mi estómago y mis senos también al aire. Era una sensación
exquisita la que recibía mi cuerpo en esas condiciones y en ese momento.



El metió su dedo áspero y casi deformado por la artrosis en
mi vagina como si estuviera penetrándome, apenas rozando mi clítoris. Mi abuelo
dijo que él estaba como virgen porque hacía 40 años que no hacía eso con una
mujer y seguía con su mano torpe y desordenadamente hurgando mi vagina. Entonces
sacó su sexo del pantalón y dijo: "Mira, mira si no estoy bien todavía, tócalo"
y me ofreció su pene para que lo tocara y lo masturbara. Allí me sorprendí,
porque esperaba encontrar un sexo flojo y dormido, pero me encontré con un sexo
joven, erecto, duro, largo y grande, parecía la pija de un hombre joven.
Entonces lo masturbé mientras él hacía los movimientos típicos de una
penetración. Yo tomé su sexo con toda mi mano y lo sostuve haciendo movimientos
de arriba hacia abajo, pero mi abuelo se movía tanto que yo no podía hacerlo
bien y eso tampoco terminaba por satisfacerlo.



Me dio vueltas y me puso de espaldas, apoyando su sexo sobre
la raya de mi cola ¡Qué sensación hermosa fue eso!... una especie de cosquilleo
sentía por todo el cuerpo produciéndome pequeños espasmos; así tocó un poco mi
panza, acarició torpemente mis senos y mi vagina, pero estaba preocupado con su
propia excitación y no sabía tocarme. Yo pensé que así no tendría nunca mi
orgasmo y le expliqué como tocarme para producirme placer, yo también pretendía
disfrutar de ese acto. El quería abrirme la cola para penetrarme por la vagina,
y lo dejé jugar con su sexo entre mis nalgas y me apoyé más contra él.



Mi abuelo volvió a darme vuelta ubicándome de frente, siempre
haciendo movimientos como simulando una penetración, y yo lo masturbaba con mis
manos. Después nuevamente me dio vuelta y me pidió que le permitiera penetrarme,
él me decía: "Déjame mojarlo un poquito y eyaculo, déjame meterlo un poquito y
lo saco". Entonces me incliné apoyándome sobre la tranquera, levantando mi cola
para que pudiera penetrarme.



Le mostraba mi cola abierta abriendo mis piernas en compás.
Mi abuelo desde detrás mío quiso penetrarme pero no podía hacerlo, su sexo
estaba erecto pero sin consistencia. Yo traté de ayudarlo con mis manos por
debajo de mis piernas, también sin éxito. Ante la imposibilidad de que su verga
entrara en mi vagina él volvió a meter su dedo bien adentro; luego metió dos
dedos juntos y eso me excitó enormemente porque sus dedos eran largos y parecían
lijas de ásperos que eran. El movía sus dedos entrando y saliendo de mi vagina
con fuerza, como si tuviera rabia por no poder penetrarme con su sexo, allí yo
friccioné mi clítoris y sentía que mi orgasmo podía venir de un momento a otro.
Yo gemía de placer y eso excitaba a mi abuelo, también sentía su respiración
agitada. Pero el sacó sus dedos repentinamente de mi vagina y quiso volver a
meter su pene sin poder hacerlo de nuevo, entonces abandonó y dijo: "bueno, no
importa, por lo menos te toqué un poco". Sin embargo yo no quería abandonar y me
quedé en esa posición pidiéndole que continuara, entonces él preguntó: "¿eso te
excita?" y ya sin recado le respondí que sí.



En ese momento no me sentía ya su nieta, yo era una mujer
sedienta de regocijos que buscaba complacer mis instintos más vehementes. Todo
mi cuerpo pedía una penetración del sexo que él no podía darme y con bronca le
grité: "¡méteme el dedo en el culo!" y metió su dedo en mi cola con miedo de
hacerme mal, por eso le volví a decir " ¡Todo el dedo, por favor abuelo, todo el
dedo!". .Su dedo entró seco en mi ano hurgando el interior de mi vientre, apenas
lubricado por mi propia excitación, pero era una sensación deliciosa que yo
misma aumentaba tocándome el clítoris, y en esa conjunción de movimientos, yo
sentí que podía llegar un orgasmo. Yo ya me imaginaba gritando el placer de la
amazona que triunfaba delante de su rival macho. Pero mi abuelo no quiso seguir
y dijo: "¡bueno, basta!" y sacó su dedo de mi cola. Mi placer de nuevo se volaba
y perdía el orgasmo que estaba naciendo desde el interior de mi cuerpo y me
quedé con bronca, desilusionada, pero no podía obligar a mi abuelo a seguir
tocándome, era la segunda vez que abandonaba.



Sin embargo, como lo vi todavía excitado me dio pena. Le
pregunté si quería que lo ayudara a eyacular y, sin esperar su respuesta, bajé
hasta su sexo y lo metí en mi boca para chuparlo, succionando su pene al mismo
tiempo que tocaba sus testículos con mi mano izquierda y con la derecha lo
masturbaba. Era un pene grande y largo y su glande estaba hinchada, pero a pesar
que lo masturbaba y lo chupaba al mismo tiempo, no lograba endurecerse como para
permitirle una penetración. Continué hacerlo metiéndomelo todo en la boca, con
movimientos suaves de adentro hacia afuera, de afuera hacia adentro, hasta que
él dijo que ya estaba bien. El agarró su sexo con su mano y se masturbó un poco
solo y dijo: "tendría que escupirlo", le respondí "si" creyendo que hablaba de
eyacular, pero él escupió entre sus dedos y tocó su sexo, luego lo metió de
nuevo en su pantalón y satisfecho dijo: "me lo guardo para esta noche", haciendo
referencia a que se masturbaría después al acostarse.



Yo me vestí y él arregló su pantalón. Después le dije que no
contara nada a nadie de todo eso, y casi riéndome: agregué "es el favor de una
nieta al abuelo" y él dijo: "Siii, nunca en mi vida me voy a olvidar de esto".
Cuando regresábamos a la casa comentó :"Hoy no vas a tener que tomar la
pastilla" a lo que le respondí, "pero yo tomo siempre pastillas". El se
sorprendió : "¡Ah mierda, entonces quiere decir que lo haces a cada rato!". Yo
me tenté de la risa y le expliqué "No abuelo, las pastillas se toman siempre, lo
hagas o no, es un tratamiento". Entonces el dijo, "No sabía, pensaba que tomabas
una el día que lo hacías!". Después me preguntó qué otras cosas se podían hacer,
y le aclaré que yo tampoco sabía tantas cosas.



Al día siguiente, en el momento que estabamos ya por regresar
con mi mamá, me preguntó si volvería al campo antes de irme de viaje y le
respondí que no, que tenía mucho por hacer y que no tendría tiempo de volver.




Any ( POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO )




Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .



Número de votos: 1
Media de votos: 3.00


Relato: Gracias abuelo (1)
Leida: 26898veces
Tiempo de lectura: 10minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato
Los 50 Ultimos relatos
Los 50 mejores relatos del dia
Los 50 mejores relatos semana
Los 50 mejores relatos del mes



Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacción
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominación
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantasías Eróticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- Lésbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Orgías
- Parodias
- Poesía Erótica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Afiliados



telatos porno incesto

























Webcams Chicas de meha-sandal.ru
Todo sobre acuarios
Si te gustan los acuarios, suscribete a neustro canal de youtube !!!
Pulsa aqui abajo .



Datos Legales de acuerdo con las leyes españolas LSSI e internacionales 18 U.S.C. 2257

Portal de contenido adulto administrado por :

Principal | Libro de Visitas | Contáctanos | Envia tu relato | Mis Relatos Porno.com



sexo lesbico salvajerelatos gay todorelatosporno de divujos inchando el pene psta meterfollada fontanerosexo con madres madurasmis relatos porno gayamigos masturbandose juntosmi profesor me violotangas suciasporno tranxesualmadres en orgiasporn colegialarlatos pornorelatos eroticos asiendo la tarea de primaria con mi papadesvirgandole el culo a mama relatosrelatos pornos de vecinitas curiosas cogiendo con porteros del colegioprimera relacion homosexualmi papi me follaporno hermana y hermanorelatos porno de familiarelatos porno busmisrelatosporno vacacionestodorelatos madreclitoris enormesrelatos conocí a mujer sumisamadura follando fontanerocamioneros gaysrelatos sexo infidelidadmusculoso pornodesvirgando a mi amigame folle a mi hermanarelatos porno la repartidoraprofesoras follandorelatos sadoporno duro violacionesrelatos eroticos familiaresporn viejovideos pornos gitanasponte este leotardo relatos pornofollo a mi madrastrarelato de comadres y compadres arrechosmis vecinas lesbianasterror pornocaballo pornfotos de embarazadas pornocornudos complacientesmadre en la ducharelatos xxx filialmasturbación analsuegras desnudasrelatos feminizacionperra calienteporno madura y jovenrelatos eroticos hijastraposiciones pornosrelatos de maduras calientesporno madurraschupando penestetorras fotosdespedidas de solteras con sexo gratissuprimer analtravestis con pollasyoutube coños peludosporn padre hijawww.gigagalleries.comrelato erotico hijasexo enanassexo alienigenaprimos gays follandorelato eróticosrelatos eroticos colegialas